miércoles, 11 de abril de 2012

VIDA, MUERTE, VIDA

Estoy pensando en que me llegó la hora. No me muero, aún no soy tan pesimista. Hablo de "la hora", aquella en la que uno abre los ojos hasta parecer un búho y dice, con voz clara, potente y con buena dicción: "me ha llegado la hora".

Preparo el entorno para ese momento que parecía que nunca iba a llegar: hago la cama, quito el polvo de las almohadas, separo una muda de ropa interior (por si la cosa se alarga). Hago veinte abdominales y diez flexiones de brazos. Me pinto las uñas y los labios de rojo encendido. Pinto con un crayón azul el vestido de una modelo en una publicidad de Kenzo. Repaso mentalmente la tabla del 9 (hace poco me ensañaron un truco), miro a mi gata y le robo una caricia. Pienso en cosas que me gustan: el helado de chocolate, las estrellas, los elefantes, las películas de Cassavettes, los pitufos, los libros de Houellebecq, las risas, las historias de amor.

Y entonces me siento preparada. Cojo aire hasta sentir que se me estira el cuero. Me coloco frente al espejo. Exhalo. Me miro. Hola. Me miro. Me ha llegado la hora: ¡ya pasó, vuelvo a empezar!

domingo, 15 de mayo de 2011

EL DUEÑO DE LOS LABIOS

El dueño de los labios alzó la mano y dijo.
Por detrás, pasaba un niño en bicicleta.
Ella miraba esos labios que tantas veces había besado y ahora los encontraba irreconocibles.
El otro parecía no percibir su extrañeza: vomitaba idioteces con toda impunidad.
El niño se caía en la esquina. Chillaba, berrinches y ni un rasguño.
Su pelo había crecido, su ojo derecho brillaba y esa boca...
lacosaesquesiteponesapensaralfinalnoestuvomal.
La boca inauguraba una forma de hilvanar las palabras.
Ella la encontraba ofensiva, repugnante, altanera, viscosa.
Bajó el sol, del niño ni señales.
La boca finalmente pareció rendirse.
Poco a poco, el labio superior fue lentamente acercándose al inferior
hasta el punto que la lengua que allí habitaba quedó encerrada.
La boca quedó clausurada. Los labios petrificados.
La brisa del atardecer la hizo tiritar.
Los labios petrificados continuaban petrificados.
Y entonces pensó que igual era momento de seguir.
Y entonces se levantó de la hierba, acomodó su vestido,
se sacudió un par de hojas que tenía pegadas al culo,
miró por última vez a los labios petrificados,
deseando que digan algo,
que vuelvan al método de la palabra hilvanada,
de la voz inútil, del verbo memo.
Los labios petrificados.
Y entonces, era momento de seguir.

sábado, 26 de febrero de 2011

LA HORA PICO

Siendo tan tarde y sin embargo uno que no puede.
No puede con todo.
No puede consigo.
No puedo.
Siendo tan tarde en todo sentido.
Siendo tan tarde para todo.

En un momento dado, como si fuera un último impulso
uno se ilusiona con alguna bazofia que da la televisión.
Y dice si, pertenezco.
Soy parte de toda la mierda.
Siendo tan tarde uno respira un humo prestado,
come cigarros ajenos y se cree capaz.
Pero es tarde.
Siendo tan tarde uno ya no discierne.
Uno no razono, uno no apasiona. Uno no es.

Y todos los dones se agotan.
La palabra, la lírica, hasta la inmadurez.
Se pierden las calorías, las muecas, los guiones,
se olvidan hasta las formas de la plastina infantil.

Y no sé escribir.
Y no sé llorar.
Es tarde.
Son casi las cinco.
El sol se asoma y yo que me desespero.
Y es que es muy tarde.
Me siento longeva.
Y me pregunto cuánto más tardará en sanar.

martes, 9 de noviembre de 2010

ENCUENTRO DE MI RAZON Y MI CORAZON

Uno le dice a otro que qué tal están las cosas.
El otro duda un momento y luego de un suspiro dice que bien.
Para no importunar el primero acepta la respuesta y sonríe
aunque esa sonrisa imperfecta devele preocupación.

Se sientan a una mesa, junto a la ventana,
"ahí que da el solcito invernal y nos calienta".
Uno que pide agua sin gas, el otro se despacha con un gin tonic
"pero póngale pepino, por favor, amigo".

Se quedan frente a frente, se inspeccionan las arrugas
(el uno parece que ha envejecido, desde la última reunión)
y se ofrecen cigarrillos de fumar.

El más atrevido intenta hacer un chiste,
el más destruído intenta carcajear.
El aire se vuelve vacío, limpio, da gusto de respirar.

El reloj (tac-tac-tac) avanza señorial, estético, como un Lord de la alta sociedad.
Y los dos de vez en cuando le echan una ojeada
como si la fortaleza de sus miradas apuraran las agujas.

El dos repite el gin, el uno duda.
El uno tose, el dos pita de su cigarro.
El dos revisa su móvil: sin mensajes, efectivamente.
El uno limpia de migas: todo esterilizado, efectivamente.

Y como quien no quiere la cosa el uno repite la pregunta:
"¿todo bien?"
Y como quien quiere la cosa el dos suspira y dice que bien.

Y miran el reloj al unísono, en una perfecta coreografía de salón.
Ya es la hora.
Se despiden se dan la mano se cogen del hombro se abrazan.
Y salen cada cual para su lado.
Cita cumplida.
Hasta la próxima vez.

domingo, 7 de noviembre de 2010

DOMINGO NUBLADO

Entender el qué me ha costado mi alma.
Hoy siento que este réquiem es para mi.
Pucha, qué difícil se han vuelto sus signos.
Semiología de un corazón impasible.
Hoy las sábanas se enredan en mi cuello.
Cambio de posición a ver si por fin me decapitan.
Y es que este vacío me da hambre.
Nudo, incontinencia y un botín de soledades proscritas.
De interpretar están cansadas mis neuronas.
Saussure y Pierce se rien de mi.
Y yo, que ando como antropólogo en esta sociedad autómata
quiero descansar.
quiero descansar.




domingo, 8 de agosto de 2010

METAMORFOSIS

Poco a poco, el cuerpo cobra otro color. Opaco, neutro.
Pierdo el sentido del olfato, del sabor, del sexo.
Muerdo mi brazo para no gritar.
Busco un resguardo. Me temo.
Poco a poco, la ceguera se desvanece
y todo se parece a un libro de Saramago.
Vuelvo a los origenes. Vuelvo.
Me masturbo frente a un espejo degradado.
Mi vista no es la que era y me cuesta reconocer mi vello púbico.
Siento la metamorfosis. La aspiro. La como.
Crezco. He crecido. En tamaño, en forma, en miedos.
Abandono la literalidad, el pensamiento inútil en el momento apropiado.
Hay algo de mí que aun vive en mí.
Aborrezco. Ignoro.
Me aferro a la idea de ser individual.
He crecido por los siglos de los siglos.
Ya soy cucaracha.

martes, 27 de julio de 2010

AHOGO

No puedo respirar, me ahogo.
No entiendo si es adrede o por mera casualidad, pero me ahogo.
¿Es esto un suicidio o es que me ha llegado la hora?
Quisiera comprenderlo. Me ahogo.

Estos ojos que me miran a la expectativa de una sonrisa.
Ya te he echado la comida, deja de mirar.
Le doy la espalda pero se enredan entre mis piernas, insistentes, persuasivos, definitivos.

Abro la ventana para que corra el aire. Es la 1 pm, no hay aire y yo me ahogo.
Las paredes se apoderan de mi piel endeble, como si tuvieran la potestad para hacerme desvanecer.
Las paredes me piden explicaciones, insistentes, persuasivas, definitivas.
Ya no sé. Ya no sé.
No puedo caminar sin una imagen nítida. No logro un foco. No logro una explicación.

El mundo se ha convertido en una película.
Pareciera un colmo, pero ya no sé qué es qué.
Espectadora de todo lo que no comprendo y de lo que no puedo ver.
Los pitis se deshacen en mi boca seca.
El tiempo ha perdido la noción del tiempo.
Estoy sentada en donde no debería.
Y es que ya no sé. Ya no sé.

viernes, 23 de julio de 2010

DE MAFALDA A SUSANITA

Cuesta buscarme.
El tiempo vuela, se escapa como arena entre mis dedos sin tacto.
Quiero tanto que no quiero nada.
Cuesta entenderme.
De A a Z.
Añoro esa conexión con mi centro.
Esa forma cómplice de sonreirle.
Mierda. Quiero decir mierda. Me doy el lugar de decir mierda.
He dejado escaparme. Me he fagocitado.
Mierda.

Era (¡soy!) más (mucho) de lo creo.
No logro escribir un verso que me convenza.
Pues si, confusión, crisis, mediocridad, vida.
No me asusta, no me entristece, no me desespera en demasia.
Pero las cosas para ayer.
Mañana se acerca y no tengo que decirle.

Pensar.
Volver a Mafalda. Abandonar a Susanita.

sábado, 14 de febrero de 2009

PLENITUD

Hace meses que no cojo un boli,
que no aprisiono a mis ideas en una palabra indeleble,
que tranquilice, que desespere.
La paz sea conmigo.

Me siento plena. No me convenzo.
Dudo de mí, de mi ya inamovible sonrisa.
Dudo del sudor que compartimos,
de las mañanas mojadas, de las noches de cine.
¿Dónde ha quedado mi sórdido espectro?
Lo detesto, lo quiero lejos.
Me siento plena, me siento feliz.

Soy un ánima que se redime
he decidido disfrutar de lo más insano.
Te soy fiel hasta la médula.
Me siento plena, me siento feliz.

Me encuentro soberbia, mezquina, repugnante.
¿Acaso vengo a refregar mi proeza?
No hay más palabras que decir.
Me siento plena, me siento feliz.

miércoles, 28 de enero de 2009

AQUI Y AHORA

No esperaba tanto fuego, ni siquiera en mil años.
No me creía capaz de desbordar, de regalar.
Es difícil entender la lógica de la situación ideal,
tanto, que hasta hoy desconfió de esta paz que me ha invadido
es esa eterna costumbre de buscar el infierno
esa maníaca forma de despreciarme.
Y sin embargo, sonrío,
Sonrío fuerte
Sonrío convencida
Sonrío inconciente
Sonrío enamorada.
Te pertenezco. Quiero pertenecerte.
Te regalo lo que creo ser.

Has liberado mi alma de incontables delitos
Te creo, te quiero,
compartiría de aquí para siempre contigo el amanecer.
Y son tus manos las que dan consuelo
y espantas mis demonios,
me proteges desde tu meditada lejanía.

Hoy celebro por que un día apareciste
Los astros quisieron que aquí te encuentre
y aquí me quedo con mis pocas pertenencias.

Has tatuado mi alma
Aquí en el pecho llevo tu marca
y sea lo que sea lo que el destino nos depare,
amor de mi vida,
para siempre,
aquí y ahora.

domingo, 28 de septiembre de 2008

De papel

Soy de papel.
Pienso en paraísos que existen,
sueño con quimeras que funcionan.

Soy de papel.
En tanto espacio, en tanto cielo,
soy de papel.

Disfruto de tu compañía,
de crear
de construir
de soñar.
Te disfruto.

Soy de papel.

miércoles, 30 de julio de 2008

EN POSITIVO

Quiero probar volver a dedicarme
a dejar de dar vuelta la cara al alma dentro de la caja toráxica
a comprender mis sonrisas, mis orgasmos, mis lágrimas
a disfrutar de la noche en soledad, dando vueltas en una cama inmensa
pensando
pensando
repensando.

Quiero reencontrarme, redescubrirme, reenamorarme
no hay nada más hermoso que la reconciliación.

Estoy fuerte, me hice fuerte, soy fuerte
puede entender tantas cosas inentendibles
puedo mirarte y sentirte/me.

Quiero volver a ser política
a defender mis dudas, a quemarme con mi impulsividad.

Siento mi sentidos volver a fluir indecentemente
adoro sentir hasta el cansancio
hay formas hermosas de amanecer.

Estoy contenta, estoy feliz.

domingo, 20 de julio de 2008

CONFESION EXISTENCIALISTA

Aunque me abrace a la idea de una inmunidad, una eternidad, una promesa
aunque me convenza de que soy yo la que devuelve miradas desde el espejo,
va la luna a salir, va la rueda a girar, va tu resaca a escampar.
Debo aprender que no puedo contra lo que existe, por subjetivo que se haya vuelto el amanecer.
Y sigo queriendo poco a poco conquistar un lugar en este infierno,
alcanzo una que otra meta y me contento con una cerveza helada.
Caminando descalza, sobre la arena, sobre la brasa,
mirando tu luz, que poco brilla, pero qué bien me sienta.
Da miedo saberse solo, da vacío esa revelación
y tanta pavada en la rutina, y tanta idiotez en la televisión.
Los gritos del alma se escuchan sordos,
aunque cuente un millar de gentes a mi alrededor.
Lo he aprendido, lo he sabido y ahora tus caricias tienen otro sabor,

son dulces, son oscuras, tienen aliento a victoria,
ahora siento soledad en mis orgasmos matutinos, lo sé, lo aprendí:
"del polvo venimos y en polvo nos convertiremos".
Todo el mundo paga el billete de ida, el genterío compra, la muchedrumbre invierte. Nadie utiliza el derecho a sentirse diferente.

Aquí miro y poco entiendo, si es tan simple y tan solo se está.
Quiero un beso, dame un beso.
La ciudad apura por llegar hacia la nada, siempre corre, siempre apura.
No logro coordinar el movimiento de mis músculos en esta coreografía infame. Voy lento, me paso de rápido, trastabillo, titubeo, tartamudeo, pido descanso, desafío al reloj con mis interminables fiestas.
¿Y ahora?
Caigo, sé lo que es caer.
Me permito una lágrima, tengo derecho a la desesperación.
He comprendido de qué va la soledad. He develado el misterio.
Hoy siento las reglas de estas corajudas tinieblas.
Hoy tu constante poner límite no me arrincona, hay mierda después de tu adiós.
Hay que parar. Hay que dejarlo. Hay que comprarse un libro de autoayuda
y fumar marlboro light.
Recojo las flores/piedras que siempre lo logran, vuelvo al equilibrio, o a ese holograma.
Y de nuevo sueño con ser lo que soy, lo que seré,
entre los muchos,
solitaria, enamorada.

domingo, 6 de julio de 2008

FIN DE LA INOCENCIA

Puso la muerte su apuesta aquella noche
entre el polvo que sobraba de nunca limpiarnos la conciencia.
Sonrío la muerte, altanera, desmedida,
utilizando la misma retórica que escuché en tu tocadiscos.
Antes fuimos algo, antes había motivos de desprecio.
Ahora las luces de la noche cobran fuerza sobre mis iris,
puede que esté más sensitiva,
puede que esté más intuitiva.
Recuerdo los días en que anhelaba tu aroma
te quiero, me quiero, seamos, amemos.
Puso la muerte una puesta interesante
de lágrimas de almohada, la noche se acostumbra.
Hemos terminado. Hemos terminado.
De mi alma, de mi.
De mi divorcio con lo que alguna vez quise ser.
De respirar, del hoy.

miércoles, 18 de junio de 2008

TAUTOLOGICOS

Cuando intentemos decirnos verdades
de esas que pesan como el plomo
de esas que sorprenden/alimentan
juntemos las manos y sin decir palabras
mirémonos a los ojos
que ya es suficiente
que ya es demasía

CONYUNGES

Me dice negativas mientras prende un cigarro
"no", "no", y el índice erecto de izquierda a derecha.
Aprovecho el momento para frotar mis ojos
"tengo patas de gallo, ya tengo patas de gallo".
Coge otra cerilla, la enciende, la apoya en su cigarro
no comprendes no lo intentas no me escuchas no me gustas.
Cuento los no, tengo patas de gallo.
Dice en voz baja que sí que bueno que tienes razón que estás guapa con ese vestido azul.
No he planchado el vestido y se arruga entre mis pechos.
El aire se tiñe de humo marrón, denso, tabaco de la Habana.
No lo sé, puede ser, es que no tienes que pensarlo tanto, qué rico perfume te has puesto hoy.
Rasca compulsivamente su barbilla mientras me mira desafiante
yo lo miro, no lo entiendo, para qué se rasca.
Dice que se va. No puedo evitar la alegría.

viernes, 6 de junio de 2008

QUE LOS DÍAS SIGUEN

Ahora ya no quiero decidir.
No es capricho, puedo confiarme, es esta puta manía de proyectar.
Ya no hay líneas que me instiguen,
la ciudad tristemente ha vuelto gris.
Ahora veo a la gente bloqueada, a los días bloqueados,
a las risas bloqueadas, a las poesías bloqueadas, a los excesos bloqueados.
No te veo.
Ahora pienso en no pensar y un anciano me dice que no es casual que llueva tanto en primavera.
¿Qué me digo? ¿Qué te digo? Si no te veo...
Esta ceguera se ha vuelto difícil y no tengo monedas para el pase del metro.
El pecho me pesa, el hambre me esquiva
pero algo me dice que soy igual a cualquier mortal.
Continua el dolor de cabeza, y me siento quejosa mientras alguien me regala una cosquilla.
Y es que no te veo, no te veo.
No es capricho, ya me convenzo, es esa puta sonrisa a la que me acostumbré.
Siempre hay alguien que te ofrece un chocolate
y te recuerda que los días siguen,
aunque quedé con la duda de si entendiste quién soy.

DE CASSETTE

Quisiera poder rebobinar.
Pulsar stop, escuchar la cinta desde esta perspectiva
reescuchar mi no-voz
(aquí no creo tener sordera, aquí no hay narcolepsia en mi mirada).
Quisiera coger la cinta, romperla, cortar con mis manos el delicado sintético.
Editar los constantes desvelos, ser ajena a las vueltas de mis incoherencias,
rescatar tus intentos, que los hubo.
Hacer collage con mis energías, redistribuir mis esfuerzos.
Puse de camino alguna que otra expectativa
(no tener expectativas)
fui sombra, fui estrella. Quise ser alguno de mis yo.
Quisiera poder rebobinar.
La casa está en orden, me ocupé de asearla mientras escondía mi femeneidad.
Nunca acaba este momento. De todas las palabras, eligimos las más insulsas
(o lastimosas, sí que tienen personalidad).
Quisiera pode rebobinar.

domingo, 25 de mayo de 2008

SI HUBIERA

un lugar más acolchonado que tu pecho a latidos revoltosos
un tiempo más acertado que este instante colosal
una mirada más verosímil que tus ojos hinchados al amanecer
un argumento más acertado que el amarte
una magia más hechicera que tus caricias a las 8 am

Si hubiera Edén, aquí nadie lloraría.

LA VENTANA CÓMPLICE

Fue el momento de alegar perezas, el tiempo de los silencios que dicen por demás.
Quise ser menos de lo que siempre he sido, pero no hay cura para la cortesía.
Miré por la ventana buscando un testigo en la oscuridad de la noche.
Afuera la nada aquietaba.
Pude sentir la violenta indiferencia, el impacto de escuchar mediocres sies, altaneros noes.
La calma amenazaba con apaciguar mi descontrol.
Busqué un cómplice a través de la ventana, alguien que sí quiera sentirme.
Derrumbé mis hipótesis, pensé nuevos argumentos, miré el suelo, no huebiese querido estar aquí.
Fue el momento de pedirte tregua, de declarar la guerra, de la diplomacia, la lucha, la paz.
La nada.
Escapo por la ventana, me siento en un banco de plaza, enciendo un piti echando de menos a la carne que se quedó refutando obviedades, alabando silencios.

miércoles, 9 de abril de 2008

DE BUENOS AIRES

Veo las calles que antaño eran las mías
lo son, no lo son, no lo sé.
Rodeada de gentes
que quiero, que quería, no lo sé.
Encontré un refugio entre el tornado de mi conciencia,
lejos, cerca, no lo sé.
No encuentro equilibrio en una Buenos Aires debilitada,
más vencida de cuando la dejé descansar
mientras yo soñaba europas,
egoísta, idealista, no lo sé.
Los opinólogos continúan con su discurso perenne
y a mi me duele quererme lejos.
Me siento turista en la esquina de mi casa.
Me siento más porteña de lo que acredita mi documento de identidad.
Voy del Obelisco a la Ribera,

del creciente Palermo a la bohemia San Telmo,
busco un indicio, una luz más allá de la melancolía.
Ser de nadie, ser de ningún lugar.
Raíces. Y un pasaje de vuelta a la ficción.

AHORA

Ahora que hay nuevos miedos para disfrutar
ahora que respiro de tu aire
de tu frío.
Ahora que tu voz parece nueva
y tu compañia, de estreno.
Ahora que respiro de tu sed
de tu frío.
Ahora, en esta paz tan desquiciada,
ahora
te siento latir.

domingo, 16 de marzo de 2008

NOCHES PRESTADAS

Hace días que no entiendo de qué va la luz del Sol.
Creía que sólo era calor, pero quema.
Creía que sólo era luz, pero encandila.
Busco la noche, deseo la noche.
Y las noches aparecen.
Parecen pocas, noches, parecen muchas.
Esas noches, más de diez, asustan y tranquilizan.
Tu mano buscando mi piel cuando me cuelo debajo del edredón.
Y tu sonrisa, siempre bienvenida.
Darte la espalda, respirar tu nuca.
Dormir con tu alter ego,
ese que dice que sí, ese que dice siempre que sí.
Pero el Sol tiene derecho a revancha

amanece, quema y encandila.
Siempre llega el final, para todo, el acabóse.

No, no, no. No es el fin, terquedad de mula.
"Antes de las ocho tiene que oscurecer" me digo y me convenzo.

Parecen pocas, noches, parecen muchas.
Esas noches, más de diez, asustan y tranquilizan.

jueves, 6 de marzo de 2008

SÓLO IMAGINACIÓN

Llegó el freno, el silencio, la calma que te asusta.
Vengo esperando lo que no esperaba.
No siempre es bueno el exceso de saberte incomprendido.
Y sonrío, vaya si lo hago.
Subes al metro en la dirección contraria,
pierdes el tiempo, lo fumas, lo aspiras.
No sientes el derrame de tus ojos café,
no ansías agonías, ya no.
Vengo pensando que ya vale de victimarios
que quizás tienes razón en veinti tantas palabras pronunciadas.
No me animo, no te animas
y el vecino se ríe de la música que cantamos al amanecer.
Ya es la hora. El freno, el silencio, la calma que no asusta.
Viste el invierno los últimos esfuerzos por acercarnos
y ya no quiero decidir
y ya no quieres decidir
y la música que cantamos al amanecer.
Ya es la hora.

sábado, 1 de marzo de 2008

PUNTO DE VISTA

Hubo un tiempo en que fui promesa
a pesar de no destacarme en prédicas ni predicciones.
Cuando mis labios decian verbos
escuchabas caricias
sentias elogios
aunque sólo fuera mi forma de despreciarte.
En el tiempo de las promesas, fui promesa.

Hubo un tiempo en que fui disgusto
a pesar de no destacarme en violencia ni travesuras.
Cuando mis labios decian verbos
escuchabas golpes
sentias insultos
aunque sólo fuera mi forma de conquistarte.
En el tiempo del hastío, fui hastío.

Ahora siento tu mirada en mi nuca,
expectante, desafiante,
desprendes necesidad,
sudas misericordia.
Espero tu sentencia ansiosa,
diciendo los mismos verbos que siempre te dije
en los tiempos de promesas
en los tiempos de hastíos.

miércoles, 27 de febrero de 2008

CÍRCULO CROMÁTICO (Y VICIOSO)

Y entonces levantó su voz
y pareció decir algunos colores, como grises, como azules.
En ese momento yo quise aparentar más (o menos)
y me tomé mi tiempo ante una paleta tan variada de tonalidades.
Le presenté un rojo, que poco a poco viró al púrpura.
Y hubo verdes, y aparecieron celestes.
Un dorado puso las cosas por su nombre.
Yo le dije todos los granates que quería que escuchase,
y él quizás se guardó algún que otro naranja.
El blanco nos permitió un descanso,
que yo de a poquito fui llenando de lunares.
Él gritaba en fluo,
yo susurré en ocre,
y los dos, nos reímos en pastel.
Cuando todo estaba hablado,
cuando por fin quedamos anacromáticos,
su mano busco mi muslo,
sus labios buscaron mi lengua,
y nos amamos en magenta, amarillo y cian.

viernes, 1 de febrero de 2008

IN THE MIDDLE OF NOWHERE

Cuando quisiera decir que he alcanzado el cielo,
o que he tocado fondo, que vendría a ser lo mismo,
las palabras precisas me dificultan el pensar.
Será porque posiblemente no estoy en el cielo,
ni siquiera en el infierno,
por más que el dolor de vida persista.

No es sencillo tomar conciencia de que estoy atada a las cadenas
de las que sólo yo tengo las llaves.

No son inocentes las cicatrices del ayer
aunque el maquillaje de hoy sea europeo.

Hay suspiros que pertenecen al orden de lo mediocre,
esos que imitan al recuerdo del amor pasional
esos que nacen por haber sido menos de lo que te subestiman.

Entonces, a pedibus usque ad caput, dudas, dudas, dudas
y encierro.

Escribo versos que no son autobiográficos pero que pecan de egocéntricos.
Fumo un piti tras otro porque el humo me abraza.
Sudo lágrimas dulces, bebo el café amargo.
Hoy no quiero nada más que esto:
mis pitis, el café y asomarme a la ventana a ver llover,
aunque el Sol insiste en ser protagonista.

No hay salida cuando se está en la mitad del recorrido,
se corre, se transpira, se desespera, se enloquece,
se buscan placebos y se completan crucigramas,
pero el tiempo tiene la potestad, siempre,
hasta que un día, quizás de mañana,
antes del aseo, con la compañia de simpáticas lagañas,
un día se toma conciencia
y se acepta que aquí se está: in the middle of nowhere.
Se suspira, y se puede comenzar mejor el día.


Imagen: "Constelación: Despertando al amanecer" Joan Miró.


SESION DE JAZZ

El trompetista baila, el pianista apenas mueve sus hombros
y la música dice que sí, que podemos hacerlo.
La batería hace chic chiqui chic con sus platillos
y la música dice que no, que tampoco es para tanto.
Muevo mi pie derecho al compás (o lo intento), es mi forma de incitarte,
y la música dice que sí, que parece que esta noche habrá noche buena.
Tú me miras desde tu mesa distante, haciendo círculos con tu marlboro
y la música dice que no, que no es un ritmo para el baile latino.
El trompetista chasquea sus dedos puntiagudos,
el pianista apenas acaricia el do mayor

y la música dice que me anime, que yo también puedo improvisar.
Entre palabras y si bemol, te muestro mi escote y mi miedo a la frustación.
Serán los graves de aquel bajista,
o el aire de misterio que se respira en esta sesión,

será la luna que se cuela por la ventana, o mis zapatos rojos de tacón,
quién sabe, galán de cine,
la música lo envuelve todo,
y aquí seguimos, fumando, tú y yo.

jueves, 24 de enero de 2008

LA ESQUINA

Hay una esquina, en una ciudad,
una esquina, que no es cualquier esquina,
porque esquinas hay en toda ciudad.
Hay una esquina que cruzo a toda hora,
cualquier día, independientemente del estado anímico del clima,
o de mis energías.
La esquina sigue allí, tan pintada ella, esperando/me,
con la ilusión de que siempre volveré a pasar.
Trato de no desilusionarla, pobre esquina, no tiene la culpa.
A veces le sonrío, o intento una mueca similar.
Me calzo, intento desenredar el enjambre que tengo por cabello,
un abrigo y de nuevo el círculo:
Hola, esquina. Hola, Belén. Voy y vuelvo, no me tardo. Aquí te espero.
Pasan los lunes, abundan los miércoles,
y la esquina, que no es cualquier esquina,
sigue en la esquina esperándome.
Hostia, que insistente.
Joder, que fuerza de voluntad.
Si supiera que sólo deseo quedarme en casa a desayunar.

viernes, 18 de enero de 2008

MUTANTES

Pues ahora todo ha dejado de ser lo que será.
Una tecla mal escogida, un suspiro en el sitio equivocado,
o no, que vendría a ser lo mismo.

Las noches me buscan para lo de siempre,
me pregunto hasta cuándo la angustia vendrá a por mí.
Tú has dejado de medir más de uno ochenta.
Verás, no me apasiona la paz.
Puede que ya no tenga que decir, puede que sea verdad.
Tú estás más flaco, yo más tímida.
Verás, soy más piel que hipotálamo.

Los días corren en el calendario,
me pregunto adónde querrán llegar.
Me asusta el momento de mirarte, escucharte.
Tú estás más guapo, yo más infantil.
Verás, soy más insegura que trapecista.
Ahora amanece más temprano,
por momentos dejo de sentir a mi cama como un desierto.
Verás, tengo etapas de seriedad.

Tú dices más vocales, yo todavía intento callar.
Verás, tengo más dudas que pantalones.
Tú has mutado, yo sigo aquí,
o no, que vendría a ser lo mismo.





jueves, 17 de enero de 2008

COMPAÑIA DE FELPA

Compañia de felpa, suave, deseable.
La noche que duerme a salvo: ha terminado su jornada.
Ácaros que vuelan en los rayos de Sol que logran colarse por las hendijas de la ventana.
Yo también estoy a salvo,
aunque sienta la pesadumbre de mis párpados vencidos,
hay calma, la calma de tu compañía de felpa.
Aquí, así, protegida por tu respiración en mi nuca,
siendo protectora de los hilos de tu angustia,
sin la presión de un sexo inflamado,
ni de una conquista por conquistar,
hoy podré dormir en paz
hasta que la modorra ceda
ante los prejuicios de los ásperos.

martes, 15 de enero de 2008

EL BENEFICIO DE LA DUDA

¿Y si, por ejemplo, cogiera con mi pulgar las migajas que sobraron?
¿Y si vivera de las sobras, de los restos que desprecian los satisfechos?
Soy conciente de quién es el inconciente: la inconciente soy yo, venga, pues.
Tengo derecho entonces a escupir verdades y falacias,
a fabricar cuentos y fantasías,
a gritarte desde el fondo del espejo.
"La pequeña es inconciente". Lo dije yo, y me definí.
Ahora cargo con las recetas de la locura,
con mis mútiples y complejas vacilaciones.
"La inconciente soy yo, la inconciente soy yo", repetí.
¿Y si en verdad te quisiera?
¿Y si al leerte fuera a tí a quién leo?
No. Punto y aparte. No existe. No es real. Tú lo creaste.
Me convenzo, algunos lunes lo hago.
Pero en testarudez nadie me empata,
y quiero ser inconciente si te encuentro en mi inconciencia.
Saboreo tu retórica, beso tus palmas, escucho tu respiración,
hablo con tus miedos, te deseo, me deseas.
Y zas. No existes. No eres real. Yo te he creado.
"La pequeña es inconciente".
Coño, prefiero el beneficio de la duda,
de preguntarme si es que vives en mis sueños
o si alguna vez tendré tu código postal.
Imagen por Agraya (agraya.blogspot.com)

jueves, 3 de enero de 2008

NO QUIERO INVIERNOS

Vil veneno que transpira este invierno congelado,
infames sombras que pululan por los laberintos del Raval en la medianoche escarchada.
En búsqueda de qué, ¿de lo que yo busco?
¿cuántas veces más?
¿cuántas veces menos?
Mis huesos se astillan, estoy tiritando.
Si no encuentro como escalecer mis manos, menos mi mente. Tengo un momento congelado en la memoria, una presencia, un don juan, un suspiro.
Despreciable invierno, alejate.
Vale la pena, creía, creí.
No, no, termínate esa copa de burbujas y adios.
Que no soy gamberra, no soy cortesana
o no quiero serlo, ayúdame.
Invitas a ser amigos para abrigar nuestros recuerdos,
tú tienes los tuyos, dices y quieres compartirlos.
No sé si eres alma, no sé si sientes las heladas.
Tus manos conservan la temperatura de la sangre,
el viento no logra repercutir en tu anatomía.
Y yo enfrío, congelo, lastimo. Escupo humo gélido al hablar.
Perversos labios que envician
y este invierno que congela
que pide cobija, que busca asilo siempre en mi habitación.
No quiero nada que no me hayas dado
no quiero inviernos de regalo
no quiero de tí.

Imagen: "El invierno", Onchi Koshiro

sábado, 29 de diciembre de 2007

DESDE MI VENTANA (REAL)

Un avión vuela por el horizonte, muy pintorezco él, buscando concienzudamente al Prat de LLobregat.
Más abajo, la montaña del Montjuic está tan alta como siempre, aunque la cúpula de su palacio se empeñe en ostentar.
Pocas nubes, muchos pájaros.
Veo edificios. Todos tienden al ocre, por la mugre, por lo añejo,
o por lo precioso de ese color.
Parecen cajas, aunque no soy original,
el grandísimo Wells lo imaginó más de cincuenta años atrás.
Chupo el mate, Frida me busca con sus franeleos.
No voy a caer, tiene que aprender que no siempre es como se quiere.
Lo nota, se enoja, grita miau miau y se aleja.
El Sol calienta más de lo que se espera en este diciembre.
Cuento gruas, una, dos, tres, cuatro.
Barcelona nunca para de crecer.
Atención. Un vecino. Todos tenemos algo de voyeuristas en nuestro interior:
coge sus sábanas, las sacude, las dobla, se arremanga su pulover y vuelve a entrar.
Desde aquí, lujo del ático y sus alturas, puedo reirme de su inminente pelada,
pero soy culpable de violar su privacidad,
así que actúo como si no me hubiese percatado de sus entradas profundas.
A mi derecha, en la estación de trenes de Sants
una chimenea escupe humo blanco, horrible.
Creo que si me concentro puedo escuchar la tos de los pájaros que la rodean.
"Frida!" Está lamiendo la parrilla, restos de un auténtico asado a la argentina.
Mi autoridad fue y será nula con mi mascota,
Frida lamerá la parrilla hasta provocar el vómito,
venganza por haberla rechazado, es casi humana, diría yo.
¿Qué es eso? Esto es insólito. No puede ser real. Pareciera que invento, juro que no es así.
Humo negro del edificio vecino. Espeso, este sí que es horrible.
Ruidos de sirenas, bomberos, Guardia Urbana.
Suficiente contemplación.
Enciendo la televisión:
"noticia de último momento, en la calle Tarragona, de Barcelona, un edificio arde en llamas". Entrevistas, movileros y un hombre de 67 años que fallece pidiendo auxilio.

ENTRE FICCION Y FICCION

Presiento que continuar tachando palabras,
remendando oraciones,
no me será útil ésta vez.
Este boli y esta libreta que llevo en mis bolsillos
no tienen la suficiente autoridad como para incitarme,
"vamos, vamos, dilo, dilo".
Se han agotado mis fuerzas
y el hombre del saco tampoco me matará esta noche.

Paseo mis ojos por líneas repletas de carácteres,
supongo que palabras, supongo que historias.
No entiendo. No puedo leer.
Estas ficciones no logran alejarme de tanta ficción,
porque ficcional soy al sentarme en este espacio,
en este hueco, habiendo tanto destino por ahí esperando.
Quiero ser otro,
"vamos, vamos, hazlo, hazlo".
Un Buendía de Márquez, el Marlowe de Chandler,
la Alejandra de Sábato, hasta accedo a ser la Sonia de Dostoievski.
Y no. Soy yo, tan yo como siempre.

Mis libros me observan desde la repisa.
A sus miradas enjuiciadoras, les pido perdón.
Hoy no. Hoy soy yo, tan yo como siempre.
Bastante con eso, exceso de eso.

lunes, 24 de diciembre de 2007

TORMENTA

La mirada enjuiciadora de la noche tormentosa
truenos, relámpagos,
como si fuera necesario,
como si no bastara el eco de las paredes desnudas,
como si no doliera la pesadumbre de la angustia.

Un vino tinto, de un rojo que envicia
un cigarrillo de hierba y nada más
como si fuera necesario,
como si no abundaran razones de masoquismo,
como si faltara algo para que mi cabeza estalle en miles de vidrios ocres.

Afuera, tormenta.
Afuera el cielo se venga de todas las veces que le dí la espalda.
Me increpa, me grita, me recuerda que no soy omnipotente,

como si fuera necesario,
como si no hubiese aprendido a combatir mis limitaciones,
como si pudiera, como si quisiera.
Y a tí, ¿me oyes?, simple: "Yo no quiero dejar de hacerlo".

lunes, 17 de diciembre de 2007

DE UN INSTINTO SUICIDA

de pensar que es un instito suicida
el que me empuja a buscarte una y mil veces
en la complicidad de la noche,
de las muchas noches que me acompañan
desde antes de que me percate de su valor.

de sentir que sé lo justo y que intuyo el resto
más vale el desafío de los puentes invisibles que el estanco de la yerba mala.

de encontrarme, como ahora, en Venecia,
rodeada de máscaras de carnaval, canales y ricos cafés,
y sin embargo, qué paradoja, mi puño derrama tinta en tu recuerdo.

porque no puedo nombrarte sin que mis labios tartamudeen
ni pensarte sin que se me ocurran las peores sandeces

pues no hay mundo en las afueras de tu habitación
que valga más que tus caricias tímidas.
pues no encuentro sentido en decidirme por tu olvido
y no hay mapa ni globo que logre distraerme de tu perfume.

de pensar que es un instinto suicida
el que me lleva a quererte así, simplemente.

TEIKIRISI

Volví a aquel bar de Florencia, el que está frente al Duomo
buscando al camarero, simpático, seductor
o tan sólo para escapar del frío camorrero de las noches de diciembre.
En esas estaba,
cerveza por aquí, coqueteos con el seductor por allá
cuando el monstruo apareció:
"Hi! Are you alone this night? Whyyyy???"
A veces peco de simpatía y le devolví la sonrisa.
Mala suerte la mía, fue interpretado como un cumplido.
El desagradable se sentó a mi izquierda, en la barra,
y ese espacio íntimo que con el seductor habíamos creado,
para abstraernos de su faena, de la música y de las ansias por intimidad,
fue brutalmente invadido.
Yo esperaba que el reloj se apure
para compartir algun momento
a solas con el seductor.
Pero al tiempo nunca le caí en gracia,

siempre se las rebusca para ponerme las cosas complicadas.
Debo admitir que el yankie alivianó la eterna espera
y entre sonrisas y guiñadas de ojo con el seductor
tuve una pseudo charla con mi pseudo amigo yankie:
hablamos de futuro, de política, de guerras en Irak, de negros.
Pseudo simpatía, pseudo amistad.
En el fondo ( y en la superficie) ambos teníamos claras nuestras intenciones:
yo, distraerme de las agujas; él, llevarme a su habitación.
Qué poco puedo tener en común con la gente que no tengo interés en tenerlo.
Cuando pensé que nada más me podría impresionar de esos labios angloparlantes,
cuando me creía convencida de que sus palabras

ya habían confirmado todos mis posibles prejuicios,
él, categórico, luciendo su orgullo y su virilidad rugió:
"I think that the principal problem of the world is that it refuses to accept that the United States are an example to follow. I mean..."
No sé con qué argumentos continuó su afirmación,

mis oídos decidieron no seguir escuchando esas palabras punzantes.
Sonreí.
Creo que me comprendió,

o tal vez fue que terminó su exposición y esperaba mi respuesta.
Yo, qué decirle, sólo atiné a pronunciar:
"Can you buy mi another beer?"
And teikirisi.


domingo, 9 de diciembre de 2007

HA ESCAMPADO

Las nubes corren
apuradas
van de prisa
¿hacia tí?
Válgame, Dios, qué lejos estoy
de esas lluvias de agua clara
que cae encrispada
atolondrada
¿sobre tu piel?
Aquí ha escampado,

ya no hay nubes pero frío.
Tengo abrigo,
en los besos de un amor
prestado
sobornado
con la amenaza de un menage à trois.
Me encuentro fatal porque soy fatal
y extraño esa lluvia
que se fue
de prisa
¿sin mí?

jueves, 6 de diciembre de 2007

ALEATORIO

Uno, tres, setecientos quince.
Aleatorio, un día aleatorio.
En el que abajo no vea gusanos, arriba sin sol, adelante no hay tv.
Aleatorio, siempre aleatorio.
Nunca puedo calcular la dimensión de tu sonrisa, de esa mueca que amenaza, que incita:
a veces enorme, a veces apesta.
¿Has llegado a apreciar
la frescura de tu enojo?
Ochenta y uno, seis, mil.
¿Cuando aprendí que 1+1 es 2,
que el 7 es número primo?
¿Primo de quién? Todavía me cuesta, negación matemática.
Aleatorio, un mundo aleatorio.
Si supiera la contraseña, la clave, el secreto
para dominar tus quejas, para endulzar tu café.
Para poder dar el paso, adelante o atrás, lo mismo da.
Aleatorio, noche aleatoria.
Nada me asegura que vendrá después.
Nada me explica el porqué de ese placer.
¿Y ahora, qué?

martes, 4 de diciembre de 2007

DESEO QUE SANGRE

Líquido corre por mis venas tristes,
calculo que sangre, deseo que sangre.
No puedo convencerme de dejar de respirar,
niebla de moscas, pitillos de humo.
Puede que nada
puede que todo.
No tengo más pétalos que deshojar,
es otoño, compréndelo,
pideme un poco de calor y de líbido,
estoy vencida, estoy vencida.
No siento lo de antaño, no quiero lo de antaño.
La sangre me hierve, deseo que hierva
cuando un semental me visita.
No puedo mentirme aunque suelo redundar,
dame una excusa bastarda para volverte la cara.
Dame una bala
dame una palabra.
Mi sangre está fría, mi sangre no es mía.
Estoy vencida, estoy vencida.

Imagen: "As Rosas Sangrentas" Salvador Dalí (1930)

jueves, 29 de noviembre de 2007

OTOÑO EN MADRID

Un rayo de sol, sólo uno esquiva las nubes.
Sólo él lo ha conseguido,
poderoso, visionario, un gladiador.
La Plaza Mayor está concurrida,
producto del turismo, nadal que se aproxima,
o quizás sea simplemente la esencia de esta ciudad.
Los peatones no perciben ese rayo de sol, el único, el sobreviviente.
No lo miran, no lo entienden, no sienten ese leve picor que nos regala,
como reacción cutánea,
como simbiosis.
Él se muestra, persistente, como queriendo convencerlos
de que aquí está,

de que aquí viene,
"soy el rayo sobreviviente".
Una anciana pelea con un moro
no se si discuten o sólo es un monológo de la demacrada.
Un calvo limpia la acera, disfrado de fluor,
convencido de que tiene un poder sobre la mugre.
A mi lado dos adolescentes se besan,
se chupan, se sorben, se reconocen en sus lenguas.
Una malagueña toca el violín y pide a cambio una sonrisa,
reina ella de la antipatía más inadmirable.
El rayo los mira, los examina y repite:
"soy el rayo sobreviviente".
Ay, Madrid, cuánto me recuerdas a la vidriera en la que nací.
Cascadas de violencia.
Listones de resignación.
Ay, Madrid, que hedor de Río de la Plata.
Antes yo era yo, uno de ellos, yo.
Ahora no lo sé. ¿Acaso estas hormigas no lo ven?
Pero aquí va, nuevamente,
"soy el rayo sobreviviente".
Pena siento de verlo combatiendo
contra la estupidez/inteligencia de estos simios.
Y se va, lo deja, se derrota.
Puedo verlo descomponerse y
que no me mientan, yo pude sentirlo surrurar,
antes de perecer,
"era yo el rayo sobreviviente".
¿Qué tarde nublada, verdad maja?

domingo, 25 de noviembre de 2007

DESMITIFICACION

Pisar mierda trae suerte, dicen los que dicen.
Piso mierda, como mierda, tomo mierda, siento mierda, sueño mierda.
Cansada de pendejos con piel añeja
de hombres con falda
de maricas de medio pelo.
Hay que tener cojones para repudiar una sonrisa.
Me rodeo de mierda, piso la mierda, la toco, la siento, la busco
buscando la suerte, tu suerte, la mía.
Hastiada de pendejos con panzas y canas
de hombres con escote
de maricas de media res.
Desmitifico a la mierda. Es mentira que trae suerte.

Imagen: "Pensando en él" Roy Linchestein

MELANCOLIA

Rosas épocas de indiscreción, en las que el tiempo sólo servía para reír.
Tiempos de aquellos en los que
el cuerpo pide tempestad
el cielo pide descanso
el mar pide sexo
el tiempo pide tormenta
y nosotros no pedimos más
sólo reír.
Imagen: "Falling Soldier" Robert Capa

PSICOPATIAS

Vengo pensando en el sabor de esta paranoia,
en las noches de esquizofrenia queriendo, deseando, suplicando que la realidad desaparezca.
Quiero ser esquizofrenica cuando tus modales me desprecian,
delirio, alucinaciones, escisión de mi mente.

Vengo creyendo en cosas que siempre me rodearon,
fantasmas en las tardes de psicosis queriendo, deseando, suplicando que la realidad desaparezca.
Quiero ser psicótica cuando tu canción se vuelve repetitiva,
delirio, alucinaciones, escisión de mi mente.

Venga conciencia a salvarme de mis propias condenas,
a cuidarme de mis deleites.
Venga lucidez a reprocharme mi negligencia,
a educarme de mis flagelos.
Que si no me cuido no lo hará ni Dios.

Vengo anhelando un desahogo.
Paranoia, esquizofrenia, psicosos
y el mar.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

GALICIA

La vida tiene vueltas, se calculan que alrededor de mil,
alguna vez escuché decir.
Esas vueltas, si confiamos en que existen,
me han traído aquí, contigo.
No creía en el peso de las raíces, enceguida en el concepto de libertad,
pero aquí comenzó mi apellido,
calculo hace ya un siglo.
Y esas vueltas de las que hablan poetas y políticos,
me encuentran escuchando el mismo galego que mi bisabuela susurraba.
Pero ya soy grande (o algo así) y ahora estoy aquí, contigo.
De una agnóstica y un crego rural.
Rompiste con determinación mis prejuicios.
¿Quién hubiera dicho que compartiría un caldo gallego contigo?
Cuánto nos falta por crecer, Xesús, a tí y a mí.
De tus 75 otoños y mis 23 manías.
Hoy creo más en mis convenciones, en mis dudas, en mis utopías.
Y es gracias a la pasión de tus causas, al sentido de tus argumentos, a la simpleza de tu humildad.
no hay predicador
no hay templo
no hay dogma
entre nosotros,
sólo nosotros.
Siempre nosotros.
De un crego rural y una descarriada.
Sí que vale la pena vivir.
Imagen: "Xesus" Ma. Belén Pérez Lamas

SABELA LA DE CEBREIRO

Al norte del norte, en otro espacio (y otro tiempo)
pasea sus várices y su escoliosis, al paso que se le antoja (casi imperceptible).
Descansa y suspira.
Pasa a mi lado, no me saluda (triste imagen que represento)
Recoge grelos y maiz de su huerta (de su mundo).
Descansa y suspira.
Sabela es reina de su aldea (de lo que queda)
No sabe que la miro (y la admiro).
Descansa y suspira.
Está muy ocupada en cosas importantes (que llueva, diosito)
Agradece a sus cielos y difuntos la riqueza que la envuelve (quiero ser tu amiga, Sabela).
Descansa y suspira.
Sigo viaje, carreteras, aldeas y ciudades.
Sabela seguirá allí, siendo Sabela, la de Cebreiro.

Imagen: "Sabela" Ma. Belén Pérez Lamas

SILENCIO

En el mismo momento en que me decidí por el silencio,
allí, en ese mágico momento en que lo decidí,
las palabras aparecieron a borbotones.
De repente supe cómo decirlo, cómo decirte/lo.
Pero me había decidido por el silencio.
No es malo, no es bueno, no es neutro,
es mi decisión.