Hace meses que no cojo un boli,
que no aprisiono a mis ideas en una palabra indeleble,
que tranquilice, que desespere.
La paz sea conmigo.
Me siento plena. No me convenzo.
Dudo de mí, de mi ya inamovible sonrisa.
Dudo del sudor que compartimos,
de las mañanas mojadas, de las noches de cine.
¿Dónde ha quedado mi sórdido espectro?
Lo detesto, lo quiero lejos.
Me siento plena, me siento feliz.
Soy un ánima que se redime
he decidido disfrutar de lo más insano.
Te soy fiel hasta la médula.
Me siento plena, me siento feliz.
Me encuentro soberbia, mezquina, repugnante.
¿Acaso vengo a refregar mi proeza?
No hay más palabras que decir.
Me siento plena, me siento feliz.
Quimeras Subjetivas
sábado 14 de febrero de 2009
miércoles 28 de enero de 2009
AQUI Y AHORA
No esperaba tanto fuego, ni siquiera en mil años.
No me creía capaz de desbordar, de regalar.
Es difícil entender la lógica de la situación ideal,
tanto, que hasta hoy desconfió de esta paz que me ha invadido
es esa eterna costumbre de buscar el infierno
esa maníaca forma de despreciarme.
Y sin embargo, sonrío,
Sonrío fuerte
Sonrío convencida
Sonrío inconciente
Sonrío enamorada.
Te pertenezco. Quiero pertenecerte.
Te regalo lo que creo ser.
Has liberado mi alma de incontables delitos
Te creo, te quiero,
compartiría de aquí para siempre contigo el amanecer.
Y son tus manos las que dan consuelo
y espantas mis demonios,
me proteges desde tu meditada lejanía.
Hoy celebro por que un día apareciste
Los astros quisieron que aquí te encuentre
y aquí me quedo con mis pocas pertenencias.
Has tatuado mi alma
Aquí en el pecho llevo tu marca
y sea lo que sea lo que el destino nos depare,
amor de mi vida,
para siempre,
aquí y ahora.
No me creía capaz de desbordar, de regalar.
Es difícil entender la lógica de la situación ideal,
tanto, que hasta hoy desconfió de esta paz que me ha invadido
es esa eterna costumbre de buscar el infierno
esa maníaca forma de despreciarme.
Y sin embargo, sonrío,
Sonrío fuerte
Sonrío convencida
Sonrío inconciente
Sonrío enamorada.
Te pertenezco. Quiero pertenecerte.
Te regalo lo que creo ser.
Has liberado mi alma de incontables delitos
Te creo, te quiero,
compartiría de aquí para siempre contigo el amanecer.
Y son tus manos las que dan consuelo
y espantas mis demonios,
me proteges desde tu meditada lejanía.
Hoy celebro por que un día apareciste
Los astros quisieron que aquí te encuentre
y aquí me quedo con mis pocas pertenencias.
Has tatuado mi alma
Aquí en el pecho llevo tu marca
y sea lo que sea lo que el destino nos depare,
amor de mi vida,
para siempre,
aquí y ahora.
domingo 28 de septiembre de 2008
De papel
Soy de papel.
Pienso en paraísos que existen,
sueño con quimeras que funcionan.
Soy de papel.
En tanto espacio, en tanto cielo,
soy de papel.
Disfruto de tu compañía,
de crear
de construir
de soñar.
Te disfruto.
Soy de papel.
Pienso en paraísos que existen,
sueño con quimeras que funcionan.
Soy de papel.
En tanto espacio, en tanto cielo,
soy de papel.
Disfruto de tu compañía,
de crear
de construir
de soñar.
Te disfruto.
Soy de papel.
miércoles 30 de julio de 2008
EN POSITIVO
Quiero probar volver a dedicarme
a dejar de dar vuelta la cara al alma dentro de la caja toráxica
a comprender mis sonrisas, mis orgasmos, mis lágrimas
a disfrutar de la noche en soledad, dando vueltas en una cama inmensa
pensando
pensando
repensando.
Quiero reencontrarme, redescubrirme, reenamorarme
no hay nada más hermoso que la reconciliación.
Estoy fuerte, me hice fuerte, soy fuerte
puede entender tantas cosas inentendibles
puedo mirarte y sentirte/me.
Quiero volver a ser política
a defender mis dudas, a quemarme con mi impulsividad.
Siento mi sentidos volver a fluir indecentemente
adoro sentir hasta el cansancio
hay formas hermosas de amanecer.
Estoy contenta, estoy feliz.
a dejar de dar vuelta la cara al alma dentro de la caja toráxica
a comprender mis sonrisas, mis orgasmos, mis lágrimas
a disfrutar de la noche en soledad, dando vueltas en una cama inmensa
pensando
pensando
repensando.
Quiero reencontrarme, redescubrirme, reenamorarme
no hay nada más hermoso que la reconciliación.
Estoy fuerte, me hice fuerte, soy fuerte
puede entender tantas cosas inentendibles
puedo mirarte y sentirte/me.
Quiero volver a ser política
a defender mis dudas, a quemarme con mi impulsividad.
Siento mi sentidos volver a fluir indecentemente
adoro sentir hasta el cansancio
hay formas hermosas de amanecer.
Estoy contenta, estoy feliz.
domingo 20 de julio de 2008
CONFESION EXISTENCIALISTA
Aunque me abrace a la idea de una inmunidad, una eternidad, una promesa
aunque me convenza de que soy yo la que devuelve miradas desde el espejo,
va la luna a salir, va la rueda a girar, va tu resaca a escampar.
Debo aprender que no puedo contra lo que existe, por subjetivo que se haya vuelto el amanecer.
Y sigo queriendo poco a poco conquistar un lugar en este infierno,
alcanzo una que otra meta y me contento con una cerveza helada.
Caminando descalza, sobre la arena, sobre la brasa,
mirando tu luz, que poco brilla, pero qué bien me sienta.
Da miedo saberse solo, da vacío esa revelación
y tanta pavada en la rutina, y tanta idiotez en la televisión.
Los gritos del alma se escuchan sordos,
aunque cuente un millar de gentes a mi alrededor.
Lo he aprendido, lo he sabido y ahora tus caricias tienen otro sabor,
son dulces, son oscuras, tienen aliento a victoria,
ahora siento soledad en mis orgasmos matutinos, lo sé, lo aprendí:
"del polvo venimos y en polvo nos convertiremos".
Todo el mundo paga el billete de ida, el genterío compra, la muchedrumbre invierte. Nadie utiliza el derecho a sentirse diferente.
Aquí miro y poco entiendo, si es tan simple y tan solo se está.
Quiero un beso, dame un beso.
La ciudad apura por llegar hacia la nada, siempre corre, siempre apura.
No logro coordinar el movimiento de mis músculos en esta coreografía infame. Voy lento, me paso de rápido, trastabillo, titubeo, tartamudeo, pido descanso, desafío al reloj con mis interminables fiestas.
¿Y ahora?
Caigo, sé lo que es caer.
Me permito una lágrima, tengo derecho a la desesperación.
He comprendido de qué va la soledad. He develado el misterio.
Hoy siento las reglas de estas corajudas tinieblas.
Hoy tu constante poner límite no me arrincona, hay mierda después de tu adiós.
Hay que parar. Hay que dejarlo. Hay que comprarse un libro de autoayuda
y fumar marlboro light.
Recojo las flores/piedras que siempre lo logran, vuelvo al equilibrio, o a ese holograma.
Y de nuevo sueño con ser lo que soy, lo que seré,
entre los muchos,
solitaria, enamorada.
aunque me convenza de que soy yo la que devuelve miradas desde el espejo,
va la luna a salir, va la rueda a girar, va tu resaca a escampar.
Debo aprender que no puedo contra lo que existe, por subjetivo que se haya vuelto el amanecer.
Y sigo queriendo poco a poco conquistar un lugar en este infierno,
alcanzo una que otra meta y me contento con una cerveza helada.
Caminando descalza, sobre la arena, sobre la brasa,
mirando tu luz, que poco brilla, pero qué bien me sienta.
Da miedo saberse solo, da vacío esa revelación
y tanta pavada en la rutina, y tanta idiotez en la televisión.
Los gritos del alma se escuchan sordos,
aunque cuente un millar de gentes a mi alrededor.
Lo he aprendido, lo he sabido y ahora tus caricias tienen otro sabor,
son dulces, son oscuras, tienen aliento a victoria,
ahora siento soledad en mis orgasmos matutinos, lo sé, lo aprendí:
"del polvo venimos y en polvo nos convertiremos".
Todo el mundo paga el billete de ida, el genterío compra, la muchedrumbre invierte. Nadie utiliza el derecho a sentirse diferente.
Aquí miro y poco entiendo, si es tan simple y tan solo se está.
Quiero un beso, dame un beso.
La ciudad apura por llegar hacia la nada, siempre corre, siempre apura.
No logro coordinar el movimiento de mis músculos en esta coreografía infame. Voy lento, me paso de rápido, trastabillo, titubeo, tartamudeo, pido descanso, desafío al reloj con mis interminables fiestas.
¿Y ahora?
Caigo, sé lo que es caer.
Me permito una lágrima, tengo derecho a la desesperación.
He comprendido de qué va la soledad. He develado el misterio.
Hoy siento las reglas de estas corajudas tinieblas.
Hoy tu constante poner límite no me arrincona, hay mierda después de tu adiós.
Hay que parar. Hay que dejarlo. Hay que comprarse un libro de autoayuda
y fumar marlboro light.
Recojo las flores/piedras que siempre lo logran, vuelvo al equilibrio, o a ese holograma.
Y de nuevo sueño con ser lo que soy, lo que seré,
entre los muchos,
solitaria, enamorada.
domingo 6 de julio de 2008
FIN DE LA INOCENCIA
Puso la muerte su apuesta aquella noche
entre el polvo que sobraba de nunca limpiarnos la conciencia.
Sonrío la muerte, altanera, desmedida,
utilizando la misma retórica que escuché en tu tocadiscos.
Antes fuimos algo, antes había motivos de desprecio.
Ahora las luces de la noche cobran fuerza sobre mis iris,
puede que esté más sensitiva,
puede que esté más intuitiva.
Recuerdo los días en que anhelaba tu aroma
te quiero, me quiero, seamos, amemos.
Puso la muerte una puesta interesante
de lágrimas de almohada, la noche se acostumbra.
Hemos terminado. Hemos terminado.
De mi alma, de mi.
De mi divorcio con lo que alguna vez quise ser.
De respirar, del hoy.
entre el polvo que sobraba de nunca limpiarnos la conciencia.
Sonrío la muerte, altanera, desmedida,
utilizando la misma retórica que escuché en tu tocadiscos.
Antes fuimos algo, antes había motivos de desprecio.
Ahora las luces de la noche cobran fuerza sobre mis iris,
puede que esté más sensitiva,
puede que esté más intuitiva.
Recuerdo los días en que anhelaba tu aroma
te quiero, me quiero, seamos, amemos.
Puso la muerte una puesta interesante
de lágrimas de almohada, la noche se acostumbra.
Hemos terminado. Hemos terminado.
De mi alma, de mi.
De mi divorcio con lo que alguna vez quise ser.
De respirar, del hoy.
miércoles 18 de junio de 2008
TAUTOLOGICOS
Cuando intentemos decirnos verdades
de esas que pesan como el plomo
de esas que sorprenden/alimentan
juntemos las manos y sin decir palabras
mirémonos a los ojos
que ya es suficiente
que ya es demasía
de esas que pesan como el plomo
de esas que sorprenden/alimentan
juntemos las manos y sin decir palabras
mirémonos a los ojos
que ya es suficiente
que ya es demasía
CONYUNGES
Me dice negativas mientras prende un cigarro"no", "no", y el índice erecto de izquierda a derecha.
Aprovecho el momento para frotar mis ojos
"tengo patas de gallo, ya tengo patas de gallo".
Coge otra cerilla, la enciende, la apoya en su cigarro
no comprendes no lo intentas no me escuchas no me gustas.
Cuento los no, tengo patas de gallo.
Dice en voz baja que sí que bueno que tienes razón que estás guapa con ese vestido azul.
No he planchado el vestido y se arruga entre mis pechos.
El aire se tiñe de humo marrón, denso, tabaco de la Habana.
No lo sé, puede ser, es que no tienes que pensarlo tanto, qué rico perfume te has puesto hoy.
Rasca compulsivamente su barbilla mientras me mira desafiante
yo lo miro, no lo entiendo, para qué se rasca.
Dice que se va. No puedo evitar la alegría.
viernes 6 de junio de 2008
QUE LOS DÍAS SIGUEN
Ahora ya no quiero decidir.No es capricho, puedo confiarme, es esta puta manía de proyectar.
Ya no hay líneas que me instiguen,
la ciudad tristemente ha vuelto gris.
Ahora veo a la gente bloqueada, a los días bloqueados,
a las risas bloqueadas, a las poesías bloqueadas, a los excesos bloqueados.
No te veo.
Ahora pienso en no pensar y un anciano me dice que no es casual que llueva tanto en primavera.
¿Qué me digo? ¿Qué te digo? Si no te veo...
Esta ceguera se ha vuelto difícil y no tengo monedas para el pase del metro.
El pecho me pesa, el hambre me esquiva
pero algo me dice que soy igual a cualquier mortal.
Continua el dolor de cabeza, y me siento quejosa mientras alguien me regala una cosquilla.
Y es que no te veo, no te veo.
No es capricho, ya me convenzo, es esa puta sonrisa a la que me acostumbré.
Siempre hay alguien que te ofrece un chocolate
y te recuerda que los días siguen,
aunque quedé con la duda de si entendiste quién soy.
DE CASSETTE
Quisiera poder rebobinar.Pulsar stop, escuchar la cinta desde esta perspectiva
reescuchar mi no-voz
(aquí no creo tener sordera, aquí no hay narcolepsia en mi mirada).
Quisiera coger la cinta, romperla, cortar con mis manos el delicado sintético.
Editar los constantes desvelos, ser ajena a las vueltas de mis incoherencias,
rescatar tus intentos, que los hubo.
Hacer collage con mis energías, redistribuir mis esfuerzos.
Puse de camino alguna que otra expectativa
(no tener expectativas)
fui sombra, fui estrella. Quise ser alguno de mis yo.
Quisiera poder rebobinar.
La casa está en orden, me ocupé de asearla mientras escondía mi femeneidad.
Nunca acaba este momento. De todas las palabras, eligimos las más insulsas
(o lastimosas, sí que tienen personalidad).
Quisiera pode rebobinar.
domingo 25 de mayo de 2008
SI HUBIERA
un lugar más acolchonado que tu pecho a latidos revoltosos
un tiempo más acertado que este instante colosal
una mirada más verosímil que tus ojos hinchados al amanecer
un argumento más acertado que el amarte
una magia más hechicera que tus caricias a las 8 am
Si hubiera Edén, aquí nadie lloraría.
un tiempo más acertado que este instante colosal
una mirada más verosímil que tus ojos hinchados al amanecer
un argumento más acertado que el amarte
una magia más hechicera que tus caricias a las 8 am
Si hubiera Edén, aquí nadie lloraría.
LA VENTANA CÓMPLICE
Quise ser menos de lo que siempre he sido, pero no hay cura para la cortesía.
Miré por la ventana buscando un testigo en la oscuridad de la noche.
Afuera la nada aquietaba.
Pude sentir la violenta indiferencia, el impacto de escuchar mediocres sies, altaneros noes.
La calma amenazaba con apaciguar mi descontrol.
Busqué un cómplice a través de la ventana, alguien que sí quiera sentirme.
Derrumbé mis hipótesis, pensé nuevos argumentos, miré el suelo, no huebiese querido estar aquí.
Fue el momento de pedirte tregua, de declarar la guerra, de la diplomacia, la lucha, la paz.
La nada.
Escapo por la ventana, me siento en un banco de plaza, enciendo un piti echando de menos a la carne que se quedó refutando obviedades, alabando silencios.
miércoles 9 de abril de 2008
DE BUENOS AIRES
Veo las calles que antaño eran las míaslo son, no lo son, no lo sé.
Rodeada de gentes
que quiero, que quería, no lo sé.
Encontré un refugio entre el tornado de mi conciencia,
lejos, cerca, no lo sé.
No encuentro equilibrio en una Buenos Aires debilitada,
más vencida de cuando la dejé descansar
mientras yo soñaba europas,
egoísta, idealista, no lo sé.
Los opinólogos continúan con su discurso perenne
y a mi me duele quererme lejos.
Me siento turista en la esquina de mi casa.
Me siento más porteña de lo que acredita mi documento de identidad.
Voy del Obelisco a la Ribera,
del creciente Palermo a la bohemia San Telmo,
busco un indicio, una luz más allá de la melancolía.
Ser de nadie, ser de ningún lugar.
Raíces. Y un pasaje de vuelta a la ficción.
AHORA
Ahora que hay nuevos miedos para disfrutar
ahora que respiro de tu aire
de tu frío.
Ahora que tu voz parece nueva
y tu compañia, de estreno.
Ahora que respiro de tu sed
de tu frío.
Ahora, en esta paz tan desquiciada,
ahora
te siento latir.
ahora que respiro de tu aire
de tu frío.
Ahora que tu voz parece nueva
y tu compañia, de estreno.
Ahora que respiro de tu sed
de tu frío.
Ahora, en esta paz tan desquiciada,
ahora
te siento latir.
domingo 16 de marzo de 2008
NOCHES PRESTADAS
Hace días que no entiendo de qué va la luz del Sol.Creía que sólo era calor, pero quema.
Creía que sólo era luz, pero encandila.
Busco la noche, deseo la noche.
Y las noches aparecen.
Parecen pocas, noches, parecen muchas.
Esas noches, más de diez, asustan y tranquilizan.
Tu mano buscando mi piel cuando me cuelo debajo del edredón.
Y tu sonrisa, siempre bienvenida.
Darte la espalda, respirar tu nuca.
Dormir con tu alter ego,
ese que dice que sí, ese que dice siempre que sí.
Pero el Sol tiene derecho a revancha
amanece, quema y encandila.
Siempre llega el final, para todo, el acabóse.
No, no, no. No es el fin, terquedad de mula.
"Antes de las ocho tiene que oscurecer" me digo y me convenzo.
Parecen pocas, noches, parecen muchas.
Esas noches, más de diez, asustan y tranquilizan.
jueves 6 de marzo de 2008
SÓLO IMAGINACIÓN
Llegó el freno, el silencio, la calma que te asusta.
Vengo esperando lo que no esperaba.
No siempre es bueno el exceso de saberte incomprendido.
Y sonrío, vaya si lo hago.
Subes al metro en la dirección contraria,
pierdes el tiempo, lo fumas, lo aspiras.
No sientes el derrame de tus ojos café,
no ansías agonías, ya no.
Vengo pensando que ya vale de victimarios
que quizás tienes razón en veinti tantas palabras pronunciadas.
No me animo, no te animas
y el vecino se ríe de la música que cantamos al amanecer.
Ya es la hora. El freno, el silencio, la calma que no asusta.
Viste el invierno los últimos esfuerzos por acercarnos
y ya no quiero decidir
y ya no quieres decidir
y la música que cantamos al amanecer.
Ya es la hora.
Vengo esperando lo que no esperaba.
No siempre es bueno el exceso de saberte incomprendido.
Y sonrío, vaya si lo hago.
Subes al metro en la dirección contraria,
pierdes el tiempo, lo fumas, lo aspiras.
No sientes el derrame de tus ojos café,
no ansías agonías, ya no.
Vengo pensando que ya vale de victimarios
que quizás tienes razón en veinti tantas palabras pronunciadas.
No me animo, no te animas
y el vecino se ríe de la música que cantamos al amanecer.
Ya es la hora. El freno, el silencio, la calma que no asusta.
Viste el invierno los últimos esfuerzos por acercarnos
y ya no quiero decidir
y ya no quieres decidir
y la música que cantamos al amanecer.
Ya es la hora.
sábado 1 de marzo de 2008
PUNTO DE VISTA
Hubo un tiempo en que fui promesaa pesar de no destacarme en prédicas ni predicciones.
Cuando mis labios decian verbos
escuchabas caricias
sentias elogios
aunque sólo fuera mi forma de despreciarte.
En el tiempo de las promesas, fui promesa.
Hubo un tiempo en que fui disgusto
a pesar de no destacarme en violencia ni travesuras.
Cuando mis labios decian verbos
escuchabas golpes
sentias insultos
aunque sólo fuera mi forma de conquistarte.
En el tiempo del hastío, fui hastío.
Ahora siento tu mirada en mi nuca,
expectante, desafiante,
desprendes necesidad,
sudas misericordia.
Espero tu sentencia ansiosa,
diciendo los mismos verbos que siempre te dije
en los tiempos de promesas
en los tiempos de hastíos.
miércoles 27 de febrero de 2008
CÍRCULO CROMÁTICO (Y VICIOSO)
Y entonces levantó su voz y pareció decir algunos colores, como grises, como azules.
En ese momento yo quise aparentar más (o menos)
y me tomé mi tiempo ante una paleta tan variada de tonalidades.
Le presenté un rojo, que poco a poco viró al púrpura.
Y hubo verdes, y aparecieron celestes.
Un dorado puso las cosas por su nombre.
Yo le dije todos los granates que quería que escuchase,
y él quizás se guardó algún que otro naranja.
El blanco nos permitió un descanso,
que yo de a poquito fui llenando de lunares.
Él gritaba en fluo,
yo susurré en ocre,
y los dos, nos reímos en pastel.
Cuando todo estaba hablado,
cuando por fin quedamos anacromáticos,
su mano busco mi muslo,
sus labios buscaron mi lengua,
y nos amamos en magenta, amarillo y cian.
viernes 1 de febrero de 2008
IN THE MIDDLE OF NOWHERE
Cuando quisiera decir que he alcanzado el cielo, o que he tocado fondo, que vendría a ser lo mismo,
las palabras precisas me dificultan el pensar.
Será porque posiblemente no estoy en el cielo,
ni siquiera en el infierno,
por más que el dolor de vida persista.
No es sencillo tomar conciencia de que estoy atada a las cadenas
de las que sólo yo tengo las llaves.
No son inocentes las cicatrices del ayer
aunque el maquillaje de hoy sea europeo.
Hay suspiros que pertenecen al orden de lo mediocre,
esos que imitan al recuerdo del amor pasional
esos que nacen por haber sido menos de lo que te subestiman.
Entonces, a pedibus usque ad caput, dudas, dudas, dudas
y encierro.
Escribo versos que no son autobiográficos pero que pecan de egocéntricos.
Fumo un piti tras otro porque el humo me abraza.
Sudo lágrimas dulces, bebo el café amargo.
Hoy no quiero nada más que esto:
mis pitis, el café y asomarme a la ventana a ver llover,
aunque el Sol insiste en ser protagonista.
No hay salida cuando se está en la mitad del recorrido,
se corre, se transpira, se desespera, se enloquece,
se buscan placebos y se completan crucigramas,
pero el tiempo tiene la potestad, siempre,
hasta que un día, quizás de mañana,
antes del aseo, con la compañia de simpáticas lagañas,
un día se toma conciencia
y se acepta que aquí se está: in the middle of nowhere.
Se suspira, y se puede comenzar mejor el día.
Imagen: "Constelación: Despertando al amanecer" Joan Miró.
SESION DE JAZZ
El trompetista baila, el pianista apenas mueve sus hombrosy la música dice que sí, que podemos hacerlo.
La batería hace chic chiqui chic con sus platillos
y la música dice que no, que tampoco es para tanto.
Muevo mi pie derecho al compás (o lo intento), es mi forma de incitarte,
y la música dice que sí, que parece que esta noche habrá noche buena.
Tú me miras desde tu mesa distante, haciendo círculos con tu marlboro
y la música dice que no, que no es un ritmo para el baile latino.
El trompetista chasquea sus dedos puntiagudos,
el pianista apenas acaricia el do mayor
y la música dice que me anime, que yo también puedo improvisar.
Entre palabras y si bemol, te muestro mi escote y mi miedo a la frustación.
Serán los graves de aquel bajista,
o el aire de misterio que se respira en esta sesión,
será la luna que se cuela por la ventana, o mis zapatos rojos de tacón,
quién sabe, galán de cine,
la música lo envuelve todo,
y aquí seguimos, fumando, tú y yo.
jueves 24 de enero de 2008
LA ESQUINA
Hay una esquina, en una ciudad,
una esquina, que no es cualquier esquina,
porque esquinas hay en toda ciudad.
Hay una esquina que cruzo a toda hora,
cualquier día, independientemente del estado anímico del clima,
o de mis energías.
La esquina sigue allí, tan pintada ella, esperando/me,
con la ilusión de que siempre volveré a pasar.
Trato de no desilusionarla, pobre esquina, no tiene la culpa.
A veces le sonrío, o intento una mueca similar.
Me calzo, intento desenredar el enjambre que tengo por cabello,
un abrigo y de nuevo el círculo:
Hola, esquina. Hola, Belén. Voy y vuelvo, no me tardo. Aquí te espero.
Pasan los lunes, abundan los miércoles,
y la esquina, que no es cualquier esquina,
sigue en la esquina esperándome.
Hostia, que insistente.
Joder, que fuerza de voluntad.
Si supiera que sólo deseo quedarme en casa a desayunar.
una esquina, que no es cualquier esquina,
porque esquinas hay en toda ciudad.
Hay una esquina que cruzo a toda hora,
cualquier día, independientemente del estado anímico del clima,
o de mis energías.
La esquina sigue allí, tan pintada ella, esperando/me,
con la ilusión de que siempre volveré a pasar.
Trato de no desilusionarla, pobre esquina, no tiene la culpa.
A veces le sonrío, o intento una mueca similar.
Me calzo, intento desenredar el enjambre que tengo por cabello,
un abrigo y de nuevo el círculo:
Hola, esquina. Hola, Belén. Voy y vuelvo, no me tardo. Aquí te espero.
Pasan los lunes, abundan los miércoles,
y la esquina, que no es cualquier esquina,
sigue en la esquina esperándome.
Hostia, que insistente.
Joder, que fuerza de voluntad.
Si supiera que sólo deseo quedarme en casa a desayunar.
viernes 18 de enero de 2008
MUTANTES
Pues ahora todo ha dejado de ser lo que será.Una tecla mal escogida, un suspiro en el sitio equivocado,
o no, que vendría a ser lo mismo.
Las noches me buscan para lo de siempre,
me pregunto hasta cuándo la angustia vendrá a por mí.
Tú has dejado de medir más de uno ochenta.
Verás, no me apasiona la paz.
Puede que ya no tenga que decir, puede que sea verdad.
Tú estás más flaco, yo más tímida.
Verás, soy más piel que hipotálamo.
Los días corren en el calendario,
me pregunto adónde querrán llegar.
Me asusta el momento de mirarte, escucharte.
Tú estás más guapo, yo más infantil.
Verás, soy más insegura que trapecista.
Ahora amanece más temprano,
por momentos dejo de sentir a mi cama como un desierto.
Verás, tengo etapas de seriedad.
Tú dices más vocales, yo todavía intento callar.
Verás, tengo más dudas que pantalones.
Tú has mutado, yo sigo aquí,
o no, que vendría a ser lo mismo.
jueves 17 de enero de 2008
COMPAÑIA DE FELPA
Compañia de felpa, suave, deseable.La noche que duerme a salvo: ha terminado su jornada.
Ácaros que vuelan en los rayos de Sol que logran colarse por las hendijas de la ventana.
Yo también estoy a salvo,
aunque sienta la pesadumbre de mis párpados vencidos,
hay calma, la calma de tu compañía de felpa.
Aquí, así, protegida por tu respiración en mi nuca,
siendo protectora de los hilos de tu angustia,
sin la presión de un sexo inflamado,
ni de una conquista por conquistar,
hoy podré dormir en paz
hasta que la modorra ceda
ante los prejuicios de los ásperos.
martes 15 de enero de 2008
EL BENEFICIO DE LA DUDA
¿Y si, por ejemplo, cogiera con mi pulgar las migajas que sobraron?
¿Y si vivera de las sobras, de los restos que desprecian los satisfechos?
Soy conciente de quién es el inconciente: la inconciente soy yo, venga, pues.
Tengo derecho entonces a escupir verdades y falacias,
a fabricar cuentos y fantasías,
a fabricar cuentos y fantasías,
a gritarte desde el fondo del espejo.
"La pequeña es inconciente". Lo dije yo, y me definí.
Ahora cargo con las recetas de la locura,
con mis mútiples y complejas vacilaciones.
"La inconciente soy yo, la inconciente soy yo", repetí.
¿Y si en verdad te quisiera?
¿Y si al leerte fuera a tí a quién leo?
No. Punto y aparte. No existe. No es real. Tú lo creaste.
Me convenzo, algunos lunes lo hago.
Pero en testarudez nadie me empata,
y quiero ser inconciente si te encuentro en mi inconciencia.
Saboreo tu retórica, beso tus palmas, escucho tu respiración,
hablo con tus miedos, te deseo, me deseas.
Y zas. No existes. No eres real. Yo te he creado.
"La pequeña es inconciente".
Coño, prefiero el beneficio de la duda,
de preguntarme si es que vives en mis sueños
o si alguna vez tendré tu código postal.
Imagen por Agraya (agraya.blogspot.com)
jueves 3 de enero de 2008
NO QUIERO INVIERNOS
Vil veneno que transpira este invierno congelado,infames sombras que pululan por los laberintos del Raval en la medianoche escarchada.
En búsqueda de qué, ¿de lo que yo busco?
¿cuántas veces más?
¿cuántas veces menos?
Mis huesos se astillan, estoy tiritando.
Si no encuentro como escalecer mis manos, menos mi mente. Tengo un momento congelado en la memoria, una presencia, un don juan, un suspiro.
Despreciable invierno, alejate.
Vale la pena, creía, creí.
No, no, termínate esa copa de burbujas y adios.
Que no soy gamberra, no soy cortesana
o no quiero serlo, ayúdame.
Invitas a ser amigos para abrigar nuestros recuerdos,
tú tienes los tuyos, dices y quieres compartirlos.
No sé si eres alma, no sé si sientes las heladas.
Tus manos conservan la temperatura de la sangre,
el viento no logra repercutir en tu anatomía.
Y yo enfrío, congelo, lastimo. Escupo humo gélido al hablar.
Perversos labios que envician
y este invierno que congela
que pide cobija, que busca asilo siempre en mi habitación.
No quiero nada que no me hayas dado
no quiero inviernos de regalo
no quiero de tí.
Imagen: "El invierno", Onchi Koshiro
sábado 29 de diciembre de 2007
DESDE MI VENTANA (REAL)
Un avión vuela por el horizonte, muy pintorezco él, buscando concienzudamente al Prat de LLobregat.Más abajo, la montaña del Montjuic está tan alta como siempre, aunque la cúpula de su palacio se empeñe en ostentar.
Pocas nubes, muchos pájaros.
Veo edificios. Todos tienden al ocre, por la mugre, por lo añejo,
o por lo precioso de ese color.
Parecen cajas, aunque no soy original,
el grandísimo Wells lo imaginó más de cincuenta años atrás.
Chupo el mate, Frida me busca con sus franeleos.
No voy a caer, tiene que aprender que no siempre es como se quiere.
Lo nota, se enoja, grita miau miau y se aleja.
El Sol calienta más de lo que se espera en este diciembre.
Cuento gruas, una, dos, tres, cuatro.
Barcelona nunca para de crecer.
Atención. Un vecino. Todos tenemos algo de voyeuristas en nuestro interior:
coge sus sábanas, las sacude, las dobla, se arremanga su pulover y vuelve a entrar.
Desde aquí, lujo del ático y sus alturas, puedo reirme de su inminente pelada,
pero soy culpable de violar su privacidad,
así que actúo como si no me hubiese percatado de sus entradas profundas.
A mi derecha, en la estación de trenes de Sants
una chimenea escupe humo blanco, horrible.
Creo que si me concentro puedo escuchar la tos de los pájaros que la rodean.
"Frida!" Está lamiendo la parrilla, restos de un auténtico asado a la argentina.
Mi autoridad fue y será nula con mi mascota,
Frida lamerá la parrilla hasta provocar el vómito,
venganza por haberla rechazado, es casi humana, diría yo.
¿Qué es eso? Esto es insólito. No puede ser real. Pareciera que invento, juro que no es así.
Humo negro del edificio vecino. Espeso, este sí que es horrible.
Ruidos de sirenas, bomberos, Guardia Urbana.
Suficiente contemplación.
Enciendo la televisión:
"noticia de último momento, en la calle Tarragona, de Barcelona, un edificio arde en llamas". Entrevistas, movileros y un hombre de 67 años que fallece pidiendo auxilio.
ENTRE FICCION Y FICCION
Presiento que continuar tachando palabras,remendando oraciones,
no me será útil ésta vez.
Este boli y esta libreta que llevo en mis bolsillos
no tienen la suficiente autoridad como para incitarme,
"vamos, vamos, dilo, dilo".
Se han agotado mis fuerzas
y el hombre del saco tampoco me matará esta noche.
Paseo mis ojos por líneas repletas de carácteres,
supongo que palabras, supongo que historias.
No entiendo. No puedo leer.
Estas ficciones no logran alejarme de tanta ficción,
porque ficcional soy al sentarme en este espacio,
en este hueco, habiendo tanto destino por ahí esperando.
Quiero ser otro,
"vamos, vamos, hazlo, hazlo".
Un Buendía de Márquez, el Marlowe de Chandler,
la Alejandra de Sábato, hasta accedo a ser la Sonia de Dostoievski.
Y no. Soy yo, tan yo como siempre.
Mis libros me observan desde la repisa.
A sus miradas enjuiciadoras, les pido perdón.
Hoy no. Hoy soy yo, tan yo como siempre.
Bastante con eso, exceso de eso.
lunes 24 de diciembre de 2007
TORMENTA
La mirada enjuiciadora de la noche tormentosatruenos, relámpagos,
como si fuera necesario,
como si no bastara el eco de las paredes desnudas,
como si no doliera la pesadumbre de la angustia.
Un vino tinto, de un rojo que envicia
un cigarrillo de hierba y nada más
como si fuera necesario,
como si no abundaran razones de masoquismo,
como si faltara algo para que mi cabeza estalle en miles de vidrios ocres.
Afuera, tormenta.
Afuera el cielo se venga de todas las veces que le dí la espalda.
Me increpa, me grita, me recuerda que no soy omnipotente,
como si fuera necesario,
como si no hubiese aprendido a combatir mis limitaciones,
como si pudiera, como si quisiera.
Y a tí, ¿me oyes?, simple: "Yo no quiero dejar de hacerlo".
lunes 17 de diciembre de 2007
DE UN INSTINTO SUICIDA
el que me empuja a buscarte una y mil veces
en la complicidad de la noche,
de las muchas noches que me acompañan
desde antes de que me percate de su valor.
de sentir que sé lo justo y que intuyo el resto
más vale el desafío de los puentes invisibles que el estanco de la yerba mala.
de encontrarme, como ahora, en Venecia,
rodeada de máscaras de carnaval, canales y ricos cafés,
y sin embargo, qué paradoja, mi puño derrama tinta en tu recuerdo.
porque no puedo nombrarte sin que mis labios tartamudeen
ni pensarte sin que se me ocurran las peores sandeces
pues no hay mundo en las afueras de tu habitación
que valga más que tus caricias tímidas.
pues no encuentro sentido en decidirme por tu olvido
y no hay mapa ni globo que logre distraerme de tu perfume.
de pensar que es un instinto suicida
el que me lleva a quererte así, simplemente.
TEIKIRISI
Volví a aquel bar de Florencia, el que está frente al Duomobuscando al camarero, simpático, seductor
o tan sólo para escapar del frío camorrero de las noches de diciembre.
En esas estaba,
cerveza por aquí, coqueteos con el seductor por allá
cuando el monstruo apareció:
"Hi! Are you alone this night? Whyyyy???"
A veces peco de simpatía y le devolví la sonrisa.
Mala suerte la mía, fue interpretado como un cumplido.
El desagradable se sentó a mi izquierda, en la barra,
y ese espacio íntimo que con el seductor habíamos creado,
para abstraernos de su faena, de la música y de las ansias por intimidad,
fue brutalmente invadido.
Yo esperaba que el reloj se apure
para compartir algun momento a solas con el seductor.
Pero al tiempo nunca le caí en gracia,
siempre se las rebusca para ponerme las cosas complicadas.
Debo admitir que el yankie alivianó la eterna espera
y entre sonrisas y guiñadas de ojo con el seductor
tuve una pseudo charla con mi pseudo amigo yankie:
hablamos de futuro, de política, de guerras en Irak, de negros.
Pseudo simpatía, pseudo amistad.
En el fondo ( y en la superficie) ambos teníamos claras nuestras intenciones:
yo, distraerme de las agujas; él, llevarme a su habitación.
Qué poco puedo tener en común con la gente que no tengo interés en tenerlo.
Cuando pensé que nada más me podría impresionar de esos labios angloparlantes,
cuando me creía convencida de que sus palabras
ya habían confirmado todos mis posibles prejuicios,
él, categórico, luciendo su orgullo y su virilidad rugió:
"I think that the principal problem of the world is that it refuses to accept that the United States are an example to follow. I mean..."
No sé con qué argumentos continuó su afirmación,
mis oídos decidieron no seguir escuchando esas palabras punzantes.
Sonreí.
Creo que me comprendió,
o tal vez fue que terminó su exposición y esperaba mi respuesta.
Yo, qué decirle, sólo atiné a pronunciar:
"Can you buy mi another beer?"
And teikirisi.
domingo 9 de diciembre de 2007
HA ESCAMPADO
Las nubes correnapuradas
van de prisa
¿hacia tí?
Válgame, Dios, qué lejos estoy
de esas lluvias de agua clara
que cae encrispada
atolondrada
¿sobre tu piel?
Aquí ha escampado,
ya no hay nubes pero frío.
Tengo abrigo,
en los besos de un amor
prestado
sobornado
con la amenaza de un menage à trois.
Me encuentro fatal porque soy fatal
y extraño esa lluvia
que se fue
de prisa
¿sin mí?
jueves 6 de diciembre de 2007
ALEATORIO
Uno, tres, setecientos quince.Aleatorio, un día aleatorio.
En el que abajo no vea gusanos, arriba sin sol, adelante no hay tv.
Aleatorio, siempre aleatorio.
Nunca puedo calcular la dimensión de tu sonrisa, de esa mueca que amenaza, que incita:
a veces enorme, a veces apesta.
¿Has llegado a apreciar
Nunca puedo calcular la dimensión de tu sonrisa, de esa mueca que amenaza, que incita:
a veces enorme, a veces apesta.
¿Has llegado a apreciar
la frescura de tu enojo?
Ochenta y uno, seis, mil.
¿Cuando aprendí que 1+1 es 2,
Ochenta y uno, seis, mil.
¿Cuando aprendí que 1+1 es 2,
que el 7 es número primo?
¿Primo de quién? Todavía me cuesta, negación matemática.
Aleatorio, un mundo aleatorio.
Si supiera la contraseña, la clave, el secreto
para dominar tus quejas, para endulzar tu café.
Para poder dar el paso, adelante o atrás, lo mismo da.
Aleatorio, noche aleatoria.
Nada me asegura que vendrá después.
Nada me explica el porqué de ese placer.
¿Y ahora, qué?
¿Primo de quién? Todavía me cuesta, negación matemática.
Aleatorio, un mundo aleatorio.
Si supiera la contraseña, la clave, el secreto
para dominar tus quejas, para endulzar tu café.
Para poder dar el paso, adelante o atrás, lo mismo da.
Aleatorio, noche aleatoria.
Nada me asegura que vendrá después.
Nada me explica el porqué de ese placer.
¿Y ahora, qué?
martes 4 de diciembre de 2007
DESEO QUE SANGRE
Líquido corre por mis venas tristes,calculo que sangre, deseo que sangre.
No puedo convencerme de dejar de respirar,
niebla de moscas, pitillos de humo.
Puede que nada
puede que todo.
No tengo más pétalos que deshojar,
es otoño, compréndelo,
pideme un poco de calor y de líbido,
estoy vencida, estoy vencida.
No siento lo de antaño, no quiero lo de antaño.
La sangre me hierve, deseo que hierva
cuando un semental me visita.
No puedo mentirme aunque suelo redundar,
dame una excusa bastarda para volverte la cara.
Dame una bala
dame una palabra.
Mi sangre está fría, mi sangre no es mía.
Estoy vencida, estoy vencida.
Imagen: "As Rosas Sangrentas" Salvador Dalí (1930)
jueves 29 de noviembre de 2007
OTOÑO EN MADRID
Sólo él lo ha conseguido,
poderoso, visionario, un gladiador.
La Plaza Mayor está concurrida,
producto del turismo, nadal que se aproxima,
o quizás sea simplemente la esencia de esta ciudad.
Los peatones no perciben ese rayo de sol, el único, el sobreviviente.
No lo miran, no lo entienden, no sienten ese leve picor que nos regala,
como reacción cutánea,
como simbiosis.
Él se muestra, persistente, como queriendo convencerlos
de que aquí está,
de que aquí viene,
"soy el rayo sobreviviente".
Una anciana pelea con un moro
no se si discuten o sólo es un monológo de la demacrada.
Un calvo limpia la acera, disfrado de fluor,
convencido de que tiene un poder sobre la mugre.
A mi lado dos adolescentes se besan,
se chupan, se sorben, se reconocen en sus lenguas.
Una malagueña toca el violín y pide a cambio una sonrisa,
reina ella de la antipatía más inadmirable.
El rayo los mira, los examina y repite:
"soy el rayo sobreviviente".
Ay, Madrid, cuánto me recuerdas a la vidriera en la que nací.
Cascadas de violencia.
Listones de resignación.
Ay, Madrid, que hedor de Río de la Plata.
Antes yo era yo, uno de ellos, yo.
Ahora no lo sé. ¿Acaso estas hormigas no lo ven?
Pero aquí va, nuevamente,
"soy el rayo sobreviviente".
Pena siento de verlo combatiendo
contra la estupidez/inteligencia de estos simios.
Y se va, lo deja, se derrota.
Puedo verlo descomponerse y
que no me mientan, yo pude sentirlo surrurar,
antes de perecer,
"era yo el rayo sobreviviente".
¿Qué tarde nublada, verdad maja?
domingo 25 de noviembre de 2007
DESMITIFICACION
Pisar mierda trae suerte, dicen los que dicen.Piso mierda, como mierda, tomo mierda, siento mierda, sueño mierda.
Cansada de pendejos con piel añeja
de hombres con falda
de maricas de medio pelo.
Hay que tener cojones para repudiar una sonrisa.
Me rodeo de mierda, piso la mierda, la toco, la siento, la busco
buscando la suerte, tu suerte, la mía.
Hastiada de pendejos con panzas y canas
de hombres con escote
de maricas de media res.
Desmitifico a la mierda. Es mentira que trae suerte.
Imagen: "Pensando en él" Roy Linchestein
MELANCOLIA
PSICOPATIAS
Vengo pensando en el sabor de esta paranoia,en las noches de esquizofrenia queriendo, deseando, suplicando que la realidad desaparezca.
Quiero ser esquizofrenica cuando tus modales me desprecian,
delirio, alucinaciones, escisión de mi mente.
Vengo creyendo en cosas que siempre me rodearon,
fantasmas en las tardes de psicosis queriendo, deseando, suplicando que la realidad desaparezca.
Quiero ser psicótica cuando tu canción se vuelve repetitiva,
delirio, alucinaciones, escisión de mi mente.
Venga conciencia a salvarme de mis propias condenas,
a cuidarme de mis deleites.
Venga lucidez a reprocharme mi negligencia,
a educarme de mis flagelos.
Que si no me cuido no lo hará ni Dios.
Vengo anhelando un desahogo.
Paranoia, esquizofrenia, psicosos
y el mar.
miércoles 21 de noviembre de 2007
GALICIA
La vida tiene vueltas, se calculan que alrededor de mil, alguna vez escuché decir.
Esas vueltas, si confiamos en que existen,
me han traído aquí, contigo.
No creía en el peso de las raíces, enceguida en el concepto de libertad,
pero aquí comenzó mi apellido,
calculo hace ya un siglo.
Y esas vueltas de las que hablan poetas y políticos,
me encuentran escuchando el mismo galego que mi bisabuela susurraba.
Pero ya soy grande (o algo así) y ahora estoy aquí, contigo.
De una agnóstica y un crego rural.
Rompiste con determinación mis prejuicios.
¿Quién hubiera dicho que compartiría un caldo gallego contigo?
Cuánto nos falta por crecer, Xesús, a tí y a mí.
De tus 75 otoños y mis 23 manías.
Hoy creo más en mis convenciones, en mis dudas, en mis utopías.
Y es gracias a la pasión de tus causas, al sentido de tus argumentos, a la simpleza de tu humildad.
no hay predicador
no hay templo
no hay dogma
entre nosotros,
sólo nosotros.
Siempre nosotros.
De un crego rural y una descarriada.
Sí que vale la pena vivir.
Imagen: "Xesus" Ma. Belén Pérez Lamas
SABELA LA DE CEBREIRO
pasea sus várices y su escoliosis, al paso que se le antoja (casi imperceptible).
Descansa y suspira.
Pasa a mi lado, no me saluda (triste imagen que represento)
Recoge grelos y maiz de su huerta (de su mundo).
Descansa y suspira.
Sabela es reina de su aldea (de lo que queda)
No sabe que la miro (y la admiro).
Descansa y suspira.
Está muy ocupada en cosas importantes (que llueva, diosito)
Agradece a sus cielos y difuntos la riqueza que la envuelve (quiero ser tu amiga, Sabela).
Descansa y suspira.
Sigo viaje, carreteras, aldeas y ciudades.
Sabela seguirá allí, siendo Sabela, la de Cebreiro.
Imagen: "Sabela" Ma. Belén Pérez Lamas
SILENCIO
jueves 8 de noviembre de 2007
LA IDEA PRIMA
Me desbordaban, me atacaban, me emocionaban.
No sé cómo pero se reproducían a gran escala.
Perdí la capacidad de organizarlas, ahora, ellas dictan de qué va la cosa.
Perdí la capacidad de organizarlas, ahora, ellas dictan de qué va la cosa.
Ideas creativas, ideas destructivas, recuerdos, añoranzas, alucinaciones, chistes de gallegos, críticas, misterios, confidencias, pasiones.
Ideas, todo es ideas.
Empecé a pensar, no recuerdo en qué momento.
Ahora ellas dominan mi mundo, escriben caminos, escapes.
A veces redundan, otras ignoran.
Mis ideas me gobiernan y eso no me hace intelectual.
Anoche pensaba en que la lavadora funciona mal. Y me perdí allí,
entre lavadora e ideas.
Tantas, tantas. Abundan, casi son excesivas.
Yo era espontánea, era inconciente.
Mis ideas escriben mis días y noches.
Me (des)ordenan mis esquemas.
Las quiero, son desprolijas.
Cambian de forma, de color, de textura.
Mi vida se ha convertido en un cuadro de Pollock. Aleluya.
Mi vida se ha convertido en un cuadro de Pollock. Aleluya.
Imagen: "Number 8" Jackson Pollock
PORNOGRAFIA DE SALON
Hay sensacionalismo en el tono de mi voz, no voy a retractarme en esta noche neoyorkina. Dejate de vueltas, de conflictos, de realidad.Protect me, protect me. Say that you love me.
Quiero que saborees mis labios borravinos, sé el artista plástico que moldee mis curvas. Hoy soy glam, hoy soy puta.
Protect me from what I want. Say that you desire me.
Rompamos los tabués de occidente. Desgarra mis medias de red. Construyamos lujuria en las paredes. Hoy soy glam, hoy soy puta.
Basta de todo. Quiero jugar con la mierda que comemos. Sacate la tristeza y el cinturón.
Que si no es aquí donde lo hacemos no habrá ocasión venidera. Aprovecha mi adrenalina y droguémonos con mi éxtasis. Hoy soy glam, hoy soy puta.
Y si te vas, vete cuando me haya cansado de jugar a la estrella porn.
Imagen: "Protect me from what I want" Jenny Holzer
sábado 3 de noviembre de 2007
ALEA IACTA EST
Visiones, erradas o congruentes, parecieran más reales que imaginarias.No es que sea predicadora, ni vidente, ni siquiera intuitiva,
es que a veces destaparse los ojos es más simple de lo que a uno le gustaría.
No es futuro, no es pasado. Es el hoy, con todo el miedo que acarrea.
Mirarte, olerte, sentirte, como si ésta no fuera una alucinación de mis ansias.
No todo capullo termina en flor y lo digo con causa y efecto.
¿Cuál es el color de los sueños? Sueño en rojo y azul, odio los convecionalismos.
Tu cabello rojo, tus ojos azules, tus labios azules, tus manos rojas, tu cuerpo azul, tus palabras rojas. Y yo soy gris. Yo soy gris, gris arratonado. Gris gris.
Es un sueño. Debo resistir. No soy tan monocramática. Y tú tampoco deberías brillar así.
La suerte está echada. Nada que hacer, nada más por pensar.
Qué triste es dejar de ser quién decide. Y tu azul brillante, y yo gris, gris arratonado.
martes 23 de octubre de 2007
ALEGATO
De estas letras ensangrentadas, de este párrafo lacrimoso, de estos versos con sabor a nostalgia.De esto se tratan mis días y mis noches.
De buscarte escondido tras las aes o las oes, de que aparezcas, impoluto, construído por mi imaginación.
De que no es por vos por quien escribo, ni por mí, ni por nadie.
De esto se tratan estos días y estos meses.
De refugiarme en un trazo de crayón para que la rabieta me encuentre alerta.
De escapar de mi apetito y de mis miedos,
de escabullirme en el viento y nada más.
De esto se trata.
Imagen: "El grito III" Oswaldo Guayasamin
SORDIDEZ
Puede que sea verdad y esta sea la última caricia, que de caricia poco tiene, pero conozco tus formas y tus cicatrices. Hostia, que poco tiempo me dio el pasado. Quisiera romper con tu maniqueísmo, demostrarte sólo un momento que tal vez, que quizás, que puede ser. Entre tus noes y mis sies no sé por cuál decidirme. Certezas abundan y dudas sobran, sólo te pedí una mano, fuiste violento al extender tu brazo.
Afuera alguien grita, y a mí qué me importa. Creo que hace días que me buscan. Y a mí qué me importa. No es obsesión, que lo explique mi pecho y ese de afuera qué está esperando.
Sí, soy egoísta, quiero que seas un poco mío y no sólo de ellos, de tus fantasmas y esa geisha muerte que alguna vez te conquistó. Sí, sos egoísta, dejame entrar en tus tinieblas. Qué molesto puede ser que te digan que te quieren.
Está muy oscuro, aquí. No me enseñaste cómo volver y tengo miedo o quizás sea que no quiero irme. Soy más débil que tu retórica y un poco más orgullosa que tus pantalones. Puta esperanza que no me abandona, sería más fácil si fuese pesimista. O si me hubiese acostumbrado a tus noes violentos, que de violentos nada les quedan, pero viva la libre interpretación.
Ahora te extraño, igual que hace un rato, y sin embargo es otra la sensación. Será que la esperanza se decide y me abandona, no sé si es bueno o malo, otra vez maniqueísmo en mi interior.
No puedo pensar en perderte... como si alguna vez te hubiese tenido.
Me encuentro diciendo palabras detestables. Esta locura me ha vuelto loca: tenerte como pertenecia, perderte como pertenencia, quererte como pertenencia; pero ¿en qué estoy pensando?
Imagen: "Madonna" Eduard Munch
lunes 22 de octubre de 2007
CONVERSACIONES CON MI ALMA
Ella: ¿Hola?
Yo: Hola, soy yo.
Ella: Ah, hola. ¿Cómo estás?
Yo: Bien. Te llamé todo el día, ¿qué pasó que no atendías?
Ella: ¿A mí me llamaste?
Yo: ¡Sí, mil veces!
Ella: Pero no sonó acá, ¿estás segura de que marcaste bien?
Yo: Ay, sí, por supuesto. LLamé varias veces y nada. Pensé que te había pasado algo.
Ella: Qué raro, yo estuve acá todo el día. No sonó el teléfono.
Yo: Qué raro, sí.
Ella: La verdad. Me llama la atención...
(silencio)
Yo: Qué raro, ¿no?
Ella: Y decime una cosa, ¿para qué me llamabas tanto?
Yo: ¿yo?
Ella: ¡Sí, claro, vos!
(silencio)
Ella: Ey...
Yo: Decime.
Ella: Te pregunté para qué me llamabas tanto.
Yo: ¡Ah! Nada... sólo quería saber si estabas ahí...
Yo: Hola, soy yo.
Ella: Ah, hola. ¿Cómo estás?
Yo: Bien. Te llamé todo el día, ¿qué pasó que no atendías?
Ella: ¿A mí me llamaste?
Yo: ¡Sí, mil veces!
Ella: Pero no sonó acá, ¿estás segura de que marcaste bien?
Yo: Ay, sí, por supuesto. LLamé varias veces y nada. Pensé que te había pasado algo.
Ella: Qué raro, yo estuve acá todo el día. No sonó el teléfono.
Yo: Qué raro, sí.
Ella: La verdad. Me llama la atención...
(silencio)
Yo: Qué raro, ¿no?
Ella: Y decime una cosa, ¿para qué me llamabas tanto?
Yo: ¿yo?
Ella: ¡Sí, claro, vos!
(silencio)
Ella: Ey...
Yo: Decime.
Ella: Te pregunté para qué me llamabas tanto.
Yo: ¡Ah! Nada... sólo quería saber si estabas ahí...
martes 16 de octubre de 2007
MIS QUIMERAS SUBJETIVAS
Puedes robarme hasta mis alas, pero no creo que puedas contra mis dudas.
¿Cuál es la lógica que nos empuja hacia al abismo?
Si el semáfora acusa rojo, ¿por qué me resulta tan atractivo el acelerador?
Piensas que tienes derecho a molestarme, pero no creo que puedas contra mis dudas.
¿En qué parada me bajo yo?
No creo que sea una quimera el soñarte rendido. No creo que sea un misterio el frío del invierno. No creo que aquí me encuentres despierta. No creo que puedas contra mis dudas.
¿Cuándo dijeron que termina la función?
No creo que tenga razón, en nada. De nada.
¿Cuál es la lógica que nos empuja hacia al abismo?
Si el semáfora acusa rojo, ¿por qué me resulta tan atractivo el acelerador?
Piensas que tienes derecho a molestarme, pero no creo que puedas contra mis dudas.
¿En qué parada me bajo yo?
No creo que sea una quimera el soñarte rendido. No creo que sea un misterio el frío del invierno. No creo que aquí me encuentres despierta. No creo que puedas contra mis dudas.
¿Cuándo dijeron que termina la función?
No creo que tenga razón, en nada. De nada.
domingo 14 de octubre de 2007
MATRIOSKA
Creo que esta sombra intenta convencerme de que alguien respira mis bocanadas de humo y, sin embargo, no consigo verlo/a, mi sentido de la vista se ha atrofiado y creo saber el porqué.Es que no se puede pasar la vida pendiente de una caja de Pandora, ni de esas muñecas rusas que de simpáticas poco les queda. Aunque si lo pienso no soy mejor que ellas: yo también escondo muchas personalidades... ¿alguien quiere descomponerme en partículas?
No tengo las fuerzas de las que el viento me acusa. No soy siquiera un destello de esa luz que imaginaste. Hice un pacto con el miedo y soy una mujer de palabra. No puedo seguirte en tus misiones kamikases.
Pero cuando tus palabras de chocolate me acarician y veo un brillo dulce en tus ojos café, cuando leo tus carácteres curiosos e imagino el éxtasis de tus argumentos, es difícil poder demostrarte que no soy tal. Todos somos un poco coquetos y quién pudiera resistirse a ser un día alguien especial.
Espero que perdones cuando caigas en la cuenta de que no hay nada de especial bajo mi luna. Sólo quisiera poder seguir por este rumbo, sólo quisiera poder sonreirte una vez al mes y que tu hombro me dé consuelo ante toda la miseria que yo construyo con esta vista atrofiada, esta tacto desgastado, este sexo desvirgado, este oído sordo.
Quisiera poder mentirte en algún decoro, pero soy una muñeca rusa, y si lo hago, quizás mis otras ellas no me lo perdonen jamás.
Espero que perdones cuando caigas en la cuenta de que no hay nada de especial bajo mi luna. Sólo quisiera poder seguir por este rumbo, sólo quisiera poder sonreirte una vez al mes y que tu hombro me dé consuelo ante toda la miseria que yo construyo con esta vista atrofiada, esta tacto desgastado, este sexo desvirgado, este oído sordo.
Quisiera poder mentirte en algún decoro, pero soy una muñeca rusa, y si lo hago, quizás mis otras ellas no me lo perdonen jamás.
viernes 5 de octubre de 2007
NARANJA ILUSION
cuando las estrellas comienzan a improvisar formas de impresionar,
y el Sol nos abandona, receloso,
corro a disfrutar de mi minuto de hedonismo y filosofía de placard.
y el Sol nos abandona, receloso,
corro a disfrutar de mi minuto de hedonismo y filosofía de placard.
Entiendo de viajes, entiendo de retornos
pero aún me maravilla la forma en que el día termina,
y el Sol nos abandona, agotado,
no hay deja vù que rememore el día que empecé a ser cometa.
pero aún me maravilla la forma en que el día termina,
y el Sol nos abandona, agotado,
no hay deja vù que rememore el día que empecé a ser cometa.
Pasos de tortuga a mil revoluciones, desentonan en toda ciudad
cuando los medios/mediocres escapan del agora para volver al martirio/refugio de su claustro,
y el Sol nos abandona, presumido,
cuando los medios/mediocres escapan del agora para volver al martirio/refugio de su claustro,
y el Sol nos abandona, presumido,
atardecer exquisito, sé que es un regalo, sólo para mí.
viernes 28 de septiembre de 2007
DEL ASTURIANO Y DE MI
entre una luna ovalada y un sol de otoño,
entre la anarquía de mi habitación y el desorden de mi conciencia,
entre mis ropas nuevas y mi piel añeja,
allí, en el medio, en el “que algo he recorrido pero me falta tanto para llegar”,
en el trance de no decidir más que el estar vivo,
allí, anhelo encontrarme contigo.
Esta noche quiero ser tu suspiro,
para prenderme en tu alma y pasar por tu boca
dejando un sabor amargo aunque atractivo en esos labios despiadados.
Hasta llegué a pensar, egoísta y despechada, que hasta tu angustia me gustaría ser.
Una angustia profunda, que vive en tí.
Mi abstinencia me lleva a soñarte en la lujuria de aquellas noches de verano
en las que el calor de tu habitación nos hundía en transpiración.
La Avenida devolvía ruidos cómplices,
para que no abriéramos la ventana, no, nada podía escapar de allí.
Extraño el eterno viaje a tu encuentro, sumida en canciones de Sabina,
mareada por las 500 vueltas del 19
y perdiendo apuestas por mensajes de texto.
Extraño admirar el brillo de tus palabras y el enriedo de tus argumentos.
Extraño respirar el humo de tus eternos pitillos.
Extraño el quejido de tu voz ronca y de tu cuello ortopédico.
Extraño sentirte lejano y arrogante después del placer.
Coño, pensar que te extraño sólo porque no estás.
Ni siquiera sé si es a tí a quién extraño,
¿qué verdad sirviera para acallar este recuerdo?
Imagen: "¿Cuál es la verdad?" Ma. Belén Pérez Lamas
lunes 24 de septiembre de 2007
¿¿??
Preguntas, sólo preguntas.¿Cuántas incógnitas hasta alguna respuesta?
Quiero creer que después del silencio hay una palabra, tan sólo una, cualquiera sea.
Pido una tregua; no estoy vencida (no va conmigo), pero quisiera un abrazo de mi vieja.
No hay tregua, aquí no la hay. Las preguntas saben de estrategias y atacan por todos los costados. Aquí, en mi trinchera, poco puedo hacer. No puedo asumir que no tengo salida.
Debería buscar alguna forma de avanzar, sorprenderlas por la espalda. Malditas preguntas, esta guerra no está perdida.
Perdí mis ánimos, no tengo ganas de combatir.
Perdí mi compromiso, el que alguna vez me hizo creer en algo.
Perdí mi sexualidad, me olvidé de que soy una mujer (¿qué es un orgasmo?).
Perdí mi inspiración, ya no sé escribir, ya no sé hacerlo.
Ahora soy abstracta. Soy una roca, puedo ver cómo el agua corre por mi cuerpo sin sentir absolutamente nada. Soy indefinida. Soy "lo". Soy poco, soy nada.
No alcanzo el aquí, no llego al allí. Nebulosa, trance.
Tengo recuerdos de cosas que no sé si pasaron o si sólo las deseé.
¿Cuándo fue la última vez que hicimos el amor?
Máquina del tiempo, yo. Creía que era parte de toda la farsa, ahora lo dudo.
¿Qué hago? ¿A dónde voy? ¿Quién soy?
¡Preguntas, un descanso, por favor!
lunes 17 de septiembre de 2007
CON EL PIE IZQUIERDO
No hay nadie. No veo a nadie. No siento a nadie.
Hay unas rallas, no voy a tomarlas.
Hay unas rallas, no voy a tomarlas.
Busco un refugio, ¿mi cama? Mejor no: la muy psicópata tiende a deprimirme.
Estoy sola. ¿Dónde se fue todo el mundo?
Miro por la ventana, no hay alma perdida que deambule por ahí.
Miro por la ventana, no hay alma perdida que deambule por ahí.
Me concentro. Vení a salvarme, por favor.
Mi pie izquierdo se ríe de mí.
"¿Creías que estabas salvada de la soledad?"
Estoy sola. ¿Dónde diablos te has metido, alma resentida?
"Vamos, convéncete, esas lágrimas no son de alegría".
Quizás un descanso me vendría bien,
pero tengo miedo de tentarme y quedarme a vivir en sueños.
"¿Qué necesitas para aceptarlo? Soledad, soledad, soledad".
Añoro el bullicio de Corrientes y Callao.
Añoro el bullicio de Corrientes y Callao.
Extraño tu piel, tu aroma, tus caricias forzadas.
Mierda, creí que estaba salvada de la soledad,
pero no voy a decírselo, maldito pie,
sino pensará que mañana volveré a arrancar con él.
Imagen: "Mi pie izquierdo" Ma. Belén Pérez Lamas.
sábado 15 de septiembre de 2007
(SIMPLE) HOMENAJE
Tengo que reconocer que pensaba que ya no volvería este momento. Cualquier migaja es relleno cuando no hay con que desayunar.
Si lo pienso podría decir que desde Octubre Ivan el Terrible no visita mi habitación.
Casi estaba derrotada por la fuerza del viento, más bien del huracán. Maldita interferencia de la medianoche.
Hoy me has dado una sorpresa, aunque dudo que lo sepas.
¡Viva Méjico y su guacamole! La huelga comenzó el día que te iluminaste.
Algo en mí ha vuelto a renacer.
Estoy viva, puedo pellizcarme, hasta estoy entusiasmada con un amor sentimental.
Estoy viva, puedo sentirlo,
sigo eligiendo lo que antes de ayer elegí.
Porque no hay Odessa que se resista a tu revolución.
Debo confesarte que hasta pude emocionarme,
carne podrida, madre desesperada y gritos de dolor. Cuánto hacia que no recorría tu Potemkin.
Cuánto hacia que no tenía el tiempo de disfrutarlo.
Cuánto hacía que no lo hacía.
Recambio de baterias.
Gracias.
(Imagen: Sergei Eisenstein por la revista Rusa "Art of Cinema")
jueves 13 de septiembre de 2007
CATARSIS TERAPEUTICA
Cada suspiro tiene su razón. Así lo creo y así lo practico.Podría decir que hoy no tengo ni ganas de escribir,
hasta encuentro el mate amargo.
¿Dónde cuernos escondí mis anhelos?
No me persigas, no lo hagas. Dejame respirar de vos y de tu mierda.
Cada suspiro tiene su razón. Así lo creo y así lo practico.
Lennon entona melodías en son de la paz dentro de mi ordenador.
Quisiera poder dedicarme a encontrar la mia,
pero hay tantas distracciones que es difícil encontrar un equilibrio.
¿Cuándo me convertí en una sombra?
Cada suspiro tiene su razón. Así lo creo y así lo practico.
No tengo más cigarrillos. No tengo ganas de ir a por ellos.
Maldito Lennon, qué bien lo hace.
Hay días en que uno prefería estar bajo tierra.
Cada suspiro tiene su razón. Así lo creía y así lo practicaba.
(Imagen: "El grito" Eduard Munch)
INVASIONES BARBARAS

¿Existe un punto del mapa en el que ya no esté tu presencia?
Un espacio, una isla, una comarca, aunque sea un pedacito de suelo.
No pido tanto, ¿o acaso te parece demasiado?
Pongo en limpio mi petición a ver si podemos llegar a un acuerdo:
Dame un día, una hora, un minuto, un segundo siquiera
sin atacarme el corazón.
Un espacio, una isla, una comarca, aunque sea un pedacito de suelo.
No pido tanto, ¿o acaso te parece demasiado?
Pongo en limpio mi petición a ver si podemos llegar a un acuerdo:
Dame un día, una hora, un minuto, un segundo siquiera
sin atacarme el corazón.
(Imagen: Escultura "El beso" Auguste Rodin)
AIRES DE GIRONA
El tren avanza más rápido de lo que me gustaría. No puedo conectar ideas e imágenes en flashes de segundos. Debe ser culpa de mi incorruptible cruzada contra la televisión. Ya perdí noción de dónde estoy y esa bendita voz en catalán no se comporta demasiado amigable. ¿Cómo dijo que se llamaba el pueblo de recién?
Llego a destino, no podía ser eterno este trayecto: mis gluteos, eternamente agradecidos.
Deambulo en un barrio judío de antaño. Descubro un museo que pareciera haber sido diseñado exclusivamente para mí. Cruzo un río protegido por casitas de colores alegres. Atravieso una muralla larga y desteñida. Visito una catedral tan gótica e imponente que casi asusta. En fin, turismo.
Cansada ante el fulminante sol de agosto, en este domingo de pensamientos y recuerdos, me siento en una piedra a descansar la vista, las piernas y la cabeza, que como siempre, no tiene entreacto.
Aunque trate de que hoy, tan sólo hoy, no sea así, de nuevo la efervescencia de las ideas. Me pregunto que republicano se habrá escondido en este polvo, el mismo que mis sandalias de feria de Recoleta pisan tantos años después.
Pueblo que ha sido dañado ante nefastas guerras y eternas dictaduras y sin embargo, hoy, sus montañas me sonríen. Sus vecinos me sonríen. Sus ruinas me sonreín. Sus banderas me sonríen... tan buena acogida termina por llevarme a la incomodidad. No me gusta ser visita, no me gusta ser turista, no me gusta ser gringo.
Sigo recorriendo. Esta fachada debe tener por lo menos 150 años. Probablemente mi cálculo sea rídiculo, nunca fui buena con las matemáticas. Sus rocas están erosionadas por el viento, los años y las lágrimas. Ese agujero parece ser el recuerdo de una guerra. La historia está aquí, en cada recoveco. Me pregunto si la gente comprende la envergadura y trascendencia de estos simbolos, más que pintorezcos, más que decorativos, mucho más. Si me concentro puedo escuchar aquellos gritos de dolor y convicción. ¿No lo oyen los demás? Hay quienes deciden alucinarse ante el encanto del viaje de placer: como esta pareja de franceses que se intercambia su cámara digital. Un flash, sonrisa de postal de aficionado y a seguir caminando. Los imagino, ya en el calor de su hogar, borrando estas imágenes por no recordar a qué pueblo pertenecían. Qué lástima que así sea.
Hago una prueba barata e intento hacer lo mismo. Me acerco a un chaval que fuma en un umbral: ¿podrías tomarme una fotografía? Puedo oler sus malas intenciones: los humanos, como los animales, destilan olor a excitación. El alzado se comporta noblemente al dominar su pulsión sexual y sólo dedicarme una sonrisa. Podría jurar que no me miró las tetas. Una transacción de sonrisas y una foto más en mi poder. Me pregunto si yo también terminaré borrándola. Me angustio de sólo imaginarlo.
Ya es tarde y debo apresurarme para tomar el último tren, no sin antes despedirme de este paisaje, de este río, de esta plaza, de este guerrillero. Agradezco una vez más el vivir en Valencia, no ciudad, sino la nube. Sonrío al imaginar a mi republicano agazapado, abrigado por la fuerza de sus convicciones. No sabes cuánto te respeto, guerrillero. Dichoso el mundo, por contar con gente que tiene el coraje de decidirse.
(Imagen: "Aires de Girona" Ma. Belén Pérez Lamas)
sábado 8 de septiembre de 2007
DE CÓMO ME VUELVO LOCA
Creo que el señor de camiseta rosa me confundió con un zombie. Quise intentar una sonrisa, para tranquilizarlo, pero no tengo ganas ni tiempo para perder en cortesías. Evidentemente, el amanerado entendió mi desprecio, porque acelero el paso y hasta creí escuchar un murmullo despectivo.
Sigo en pie de guerra, aunque mis músculos piden un relajo. Voy caminando estos metros que se han transformado en millas. Intento tranquilizarme: es mi imaginación, la falta de sueño... aunque me pregunto cómo mi mente todavía tiene ganas de jugarme estos reveses.
Casi en la esquina me atropella un ciclista. ¡El colmo! Tengo que escuchar sus regaños por caminar sobre la bicisenda.
"Tiene razón, señor, le pido disculpas, es que..." ¿Soy idiota, acaso? ¿Iba a explicarle que estoy sin dormir? ¿Qué seguiría después? ¿Un monólogo aburrido sobre mi trabajo, la cantidad de horas, la atención telefónica y sus efectos colaterales y bla bla bla bla bla? ¿Cómo puede ser que siga frente a este calvo escuchando sus insultos en correcto castellano de la Real Academia Española? ¡Gilipollas eres tu, cabrón! Lo pensé, no lo dije. Al fin y al cabo, el calvo tiene razón.
"Sí, lo sé, señor. Le pido disculpas nuevamente".
Emprendo la marcha no sin antes escuchar un comentario un tanto inentendible: "¡Argentina tenía que hacer, me cago en la puta!". ¿Qué quiere decir eso? Debería haberselo preguntado. Me conozco muy bien: ahora voy a malgastar neuronas en sacar mis propias conclusiones: A los Argentinos nos quieren hasta que no nos quieren. Quiero decir, siempre hay algo que lo tire todo por la borda. De un momento a otro pasamos del argentino simpático, trabajador, educado al estereotipo del porteño: cagador, infiel, canchero y más. Conclusiones de sonámbula, sepan disculpar.
¿Cuánto falta para llegar a casa? En principio eran dos calles, ahora parecen que se han multiplicado. En Barcelona abundan las construcciones. Se trata de una ciudad en constante construcción... ¿quién sabe si en esta noche agregaron dos manzanas en este trayecto que tanto camino? No, no puede ser. Creo que empecé a soñar. ¿Por qué nunca sueño con colores alegres?
Allí está: ese es mi edificio. Me desborda el buen humor y hasta me desafío: ¿a ver, Belén, cuántos pasos faltan para llegar? ¡30! ¡No, no, 38! Pierdo, como siempre. Faltaban 46.
Entro despacio, sigilosa. No quiero despertar a nadie. Coño, me esfuerzo por ser buena persona. La tentación está a la vuelta de la esquina. En general caigo, me gustan los excesos. Prendo la luz del palier y me encuentro con la portera. Mis planes macabros se tiran por la borda: planeaba tocar el timbre de auxilio del ascensor... quizás lograría despertar al maldito vecino del quinto, el mismo que pasa sus días y noches martillando. ¿Remodela su piso o es un psicópata con un martillo en su poder? Nunca lo sabré. No creo tomar el coraje de por fin tocarle el timbre para gritarle desquiciadamente que se calle. Soy escorpiana y toda la vida cargué con esa responsabilidad. Carácter no me falta, dicen. Pero no tengo la valentía de enfrentarme a un lunático con un martillo en su poder.
"Buen día".
"Buen día, señora".
Contesto mecánicamente, porque, en realidad, no se qué tiene de día y no sé qué tiene de bueno. Pero pobre portera, no tiene la culpa de toparse conmigo esta "mañana".
Subo al ascensor. Toco el botón del ático. Me pongo de mal humor. Si fuera por la escalera llegaría más rápido. ¿Quién diseñó los ascesores de Barcelona? Me compadezco de esa persona: realmente es un inútil. Aunque creo que el negocio de los ascesores es lavado de dinero: algo tan mal hecho no puede haberse pensado con buenas intenciones... ¿Pensé eso? Necesito un descanso.
Al fin arribé. Me saco las sandalias antes de entrar a la mansión. No quiero despertar a los otros nobiliarios. Camino despacio, en puntas de pies. Cruzo varias puertas. Me tiento en una. No debo hacerlo, ¿cuántas veces tienen que decirte que no? Está bien, está bien. Quizás otro día me anime. Sigo, derrotada. Hoy (¿o ayer?) todo sale mal.
Veo desde el marco de la puerta mi catre. Me emociono hasta las lágrimas de su esplendor. Tengo que lavarme los dientes pero creo que no tengo fuerzas para sostener el cepillo en mis manos. Discuto unos segundos con mi responsabilidad y gracias a Dios, una vez más, la derroto. A dormir con dientes sucios. Qué placer que da ser rebelde a veces.
Me acomodo. El colchón chupa mis energías, lo dejo vencerme. Esto es una delicia. Un bostezo hace que me sonría. Tonto, no era necesario que aparezcas, ya estamos donde debemos estar. Otro bostezo... esto ya es un abuso. ¿Seré ciclotímica? Puede ser, pero después lo analizaré. Por ahí, hasta me dejo convencer de hacer terapia. Un amigo está haciendo buenos esfuerzos para conseguirlo.
Pienso en boberías cuando me asalta el sueño, o la ensoñación, porque no estoy del todo inconciente. Qué lindo es tocar la puerta para entrar en la inconciencia.
Tac-tac-tac-tac-tac-tac-tac-tac-tac!!!
Vigilia. Alerta. Desilusión. Ira. ¿¿Escuché un martillo??
Tac-tac-tac-tac-tac!!
Esto es el colmo. Otra mañana sin descansar. Voy a comer cereales mientras me siento a escribir frente al ordenador. Resignación, sí.
(Imagen: "Barcelona amanece" Ma. Belén Pérez Lamas)
jueves 6 de septiembre de 2007
JACINTO
Tanto meditaba, Jacinto, frente a preguntas retóricas que olvidó el perfume de las orquídeas.Buscaba un centro de gravedad en el vacío, mientras se preguntaba qué era lo que impedía que su cabeza estallara.
El momento de transición es peor que el desasosiego del instante más sórdido.
Entre el sufrir y la nada, Jacinto elegía sufrir: era ingenuo, pero no pedante.
Peinaba sus canas y sus manías rodeado de rostros que seguramente tendrían nombres y memorias.
Jacinto miraba sin ver, oía sin escuchar; vaya hastío, vaya rabia, vaya desilusión que causa ver el ocaso llegar.
"Me había olvidado de qué va la soledad".
Jacinto cumplía con su rutina impuesta, quién sabe por qué jerarca, probablemente por él mismo.
No pedía nada más que un dulce silencio, el mismo que hoy reprochaba.
A veces tan poco puede ser tanto.
Jacinto participaba de reuniones superficiales, sus huesos se astillaban, su dentadura postiza aumentaba en miembros y las cosas se volvían más y más borrosas, pero el tiempo apremia y quién pudiera sentarse a descansar.
Las contradicciones, las falacias y los desaciertos forman parte de nuestra esencia, aunque a veces sea injusto ser el que tiene que perder.
Vivir en Babel equivale a estar al día.
Vivir sin Nirvana es ser un ciudadano de hoy.
Nadar en mierda, bloquear la percepción, prescindir de la reflexión, anular la expresión.
¿Cuántos Jacintos quedan en la colectora?
(Imagen: Escultura "Viejo Sentado" Manuel Dominguez Guerra - www.guerrarte.com)
domingo 19 de agosto de 2007
PIENSO QUE NO PIENSO
Sin embargo, creo que no llegaría a eso que quiero decir, al menos no hoy, no esta vez.
El clima me acompaña: las gotas golpean ensordecedoramente en el marco de la ventana. Tac, tac, tac, tac.
Me pregunto si debería poner los pies sobre la tierra por un momento y ver las cosas como son, aunque nunca creí en la objetividad.
Puedes decirme cobarde, prefiero que me llames utopista.
Puede que un día despierte y ya no sea lo que quiero ser.
Puede que sea en vano seguir llenando espacios y vacíos, al fin y al cabo no creo tener la fuerza para volverme a la lucidez.
Estoy encerrada en mi libertad...
(Imagen: "En el barrio Judío" Má. Belén Pérez Lamas)
PRESA
¿Pero qué forma de mirarme es esa? ¿Debo interpretar tu falta de parpadeos como una amenaza, como una forma de decirme: “puedo asesinar a mis ojos en el momento en que decida”? Siempre pensé que tus pupilas están predestinadas a dirigir millones de horas a mi admiración. Y no es soberbia, sólo sinceridad.Ahora entiendo que hay miradas y miradas: miradas profundas, miradas cansadas, miradas sensuales, miradas enojadas, miradas frívolas. Aún no encontré un vocablo que defina la tuya... podría decir imponente, pero caería en el riesgo de que te consideres mi dueño.
¿Cuál es el color de tus ojos? ¿Son transparentes? A pesar de tus esfuerzos, no aprendiste a mentir.
¿Por qué no dejas de mirarme asi? ¿Acaso es una advertencia, como diciendo: “puedo hacerte desaparecer en el momento en que mis ojos lo deseen”?
Somos luces y sombras, somos hologramas, energía que se materializa, somos alma y cuerpo... ¿pero qué importancia tiene saber qué somos? Yo sólo se que soy cuando esos ojos endemoniados me dirigen su atención.
(Imagen: "Les Larmes" Man Ray)
lunes 6 de agosto de 2007
¿NARRADOR HOMODIEGÉTICO?
Decido dedicarlas a la reflexión.
Me relajo en alguna yerba, para apreciar lo inapreciable: la nada.
Mi razón tiene razones que rozan la irracionalidad.
Entiendo qué difícil es codearse con gente como uno,
pero no imagino otra forma de ver el mar que no sea a través de estos ojos.
Desde mi sitio pseudo-etnográfico, veo a los nadies convertirse en oligofrénicos,
en hormigas obreras,
en iones de un átomo.
¿Cuándo dejó de ser conmovedor el atardecer?
Pienso en anagramas y versos,
Cortázar me entendería en esta tarde apocalípitica.
Quiero estar lejos de esta bazofia,
basta de vientos de excrementos,
quiero ser guerrera antisiliconas.
Necios, ciegos, alienados, nada pueden sentir.
Puedo confesarte que me siento abatida por haberlo intentado.
¿Cuántas formas de vivir existen?
Juzgada por levantar mi bandera,
¿quién dijo que la pereza y la lujuria son pecados?
¡Es tan sabroso el placer de la voluntad!
Agoto mis energías en encontrar la manera de despertarlos.
Equivocada debo estar, al creer que tengo tanta razón.
¿Cuál será la frase mágica que los/nos devuelva a la simpleza?
Poeta, dame otra lágrima que estimule mi sensibilidad.
Aquí estoy, en las afueras, viendo el tiempo circular
(Imagen: Fotografía tomada por Mauro Borda)
miércoles 1 de agosto de 2007
ALGUNOS CONSEJOS
No caigas en redundancias, que te ponen en evidencia.No uses términos remotos, que te alejan del aquí.
No propongas un pretexto, que te vuelve predecible.
Pero coño, yo sólo quiero escribir.
Dostoievski, Sartre, Capote, García Márquez, Borges,
Cortázar, Unamuno, Carpentier, Vargas LLosa,
¿cuántos poetas desfilarán ante mis ojos
antes de poder decir/me lo que vine a decir/me?
Prueba mejores climas, a veces tiendes a la depresión.
Inventa un mundo, no tiene por qué ser el tuyo.
Elige una voz, no la victimices.
Pero coño, yo sólo quiero escribir.
Si supieras que estos versos,
no premeditados, muchas veces odiados,
son tan sólo el reflejo de lo que aquí ves.
Si notaras que estas líneas,
llenas de caracteres, a veces indecifrables,
esconden mucho más de lo que tu nariz aspira.
Y que esta soledad acompañada,
y que esta distancia tan evitable,
y que este silencio ruidoso,
en mí si repercuten.
Trato de descifrar el enredo de tu mundo
y a veces me enorgullece que me invites a la reflexión.
Tus palabras se materializan y a veces son abominables.
Como estas, palabras de canciones a tu entojo,
que revotan en mi cabeza y hoy no me dejan dormir:
"mi vida iba a ser maravillosa, hasta que algo salió mal".
¿Qué poeta puede contra tu tristeza?
¿Qué mortal pudiera hacerte feliz?
PAMPA
Olor a Pampa, mar de Pampa, sierras de Pampa, carne de Pampa, hambre de Pampa, violencia de Pampa, tiranía de Pampa, calles de Pampa, bares de Pampa, jolgorio de Pampa, muerte de Pampa, bancos de Pampa, menem de Pampa, amigos de Pampa, amores de Pampa, familia de Pampa, sueldos de Pampa, miedo de Pampa, falsos de Pampa.Risas de Pampa, mates de Pampa, abrazos de Pampa,aguinaldo de Pampa, justicia de Pampa, inflación de Pampa, peronismo de Pampa.¿Cuánto pesa la balanza, si tal pregunta tiene sentido?
Qué dificil es ser uno en otros horizontes.
Y qué dificil es ser uno cuando las raíces son cadenas.
Pampa, Argentina. Niña rebelde.
Pampa, Argentina. Niña caprichosa.
A veces hay que dar el brazo a torcer.
Buscavidas, ella y yo. Entiendo tus manías y la fuerza de tus desilusiones.
Perdón por la distancia, Pampa.
martes 17 de julio de 2007
CARENCIA
¿Por qué estoy aqui sentada, frente a este papel,rendida ante sus renglones dictadores
que me indican como mantener una línea?
¿Por qué insisto en encontrarme a mí o a tí
como una revelación detrás de palabras insulsas?
Perder la conciencia es muy facil en esta ciudad de narcóticos.
Yo sigo eligiendo perderla a mi manera.
Sólo pido que se alejen los renglones, tiranos renglones.
Prefiero el zig zag, que no es lo mismo que decir curva.
Yo sigo eligiendo perderla a mi manera.
Sólo pido que se alejen los renglones, tiranos renglones.
Prefiero el zig zag, que no es lo mismo que decir curva.
Pitillos se consumen en mis labios,
quiero creer que no me convertí en un lugar común.
Pitillos y humo blanco,
mientras aguardo inspiración... ¿debo preocuparme por su tardanza?
¿Por qué me obstino en empezar siempre de nuevo?
Hoja en blanco, cada vez. Y renglones que me suprimen.
quiero creer que no me convertí en un lugar común.
Pitillos y humo blanco,
mientras aguardo inspiración... ¿debo preocuparme por su tardanza?
¿Por qué me obstino en empezar siempre de nuevo?
Hoja en blanco, cada vez. Y renglones que me suprimen.
Ayer compré un nuevo cuaderno... con renglones.
Hasta yo misma me sorprendo a veces.
Renglones fijos, fuertes, imponentes.
¿Será que la gente cambia o se acostumbra?
Hasta yo misma me sorprendo a veces.
Renglones fijos, fuertes, imponentes.
¿Será que la gente cambia o se acostumbra?
Mi mente se enciende, ¿acaso una idea?
Maldita simpleza, execrable clishé,
solo puedo decir... “te extraño”.
Maldita simpleza, execrable clishé,
solo puedo decir... “te extraño”.
AL FINAL, EL FIN
He pensado un poco en todo esto,asumo que aún pienso,
a pesar de tu necia forma de evitarlo.
Y en este ir y venir por senderos y atajos,
comprendí que no hay violencia peor que la del desamor.
Tiranía de sábanas, dictadura de besos
y de miradas, sin sonrisas.
Que aquí no hay lugar para el amor.
Eras tan poco hombre que feliz danzaba en tus caricias.
Pero el tiempo demostró que sos tan hombre como todos los demás.
He pensado en que quizás comencé a despedirte el día en que te conocí.
Intento comprender el por qué de tu atractivo,
pero no hay escuela que eduque a no idealizarte.
Represión de mariposas, toque de queda para el amor,
que aquí no caben lágrimas.
Eras tan sincero que creí en tus mentiras,
pero el tiempo demostró qué clase de sinceridad escondías.
Y al final, el fin.
Diluído en horas desesperanzadas, el fin.
Adios, mercenario de sueños.
viernes 6 de julio de 2007
LUCHA DE PARPADOS
Faena que obliga a mantener mis pupilas de pie.Perezosos párpados que no quieren hacer el mismo esfuerzo.
La luna cambia, al compás del tiempo,
como todos, tiene sus días:
a veces, arrogante muestra su celulitis,
otras, tímida se esconde vaya a saber en qué lugar.
Hoy llueve,
o quizás lo imagino,
perdí la noción de lo que era ser normal.
El ordenador me recuerda que aquí está prohibido soñar.
Pero soy rebelde,
o alguna vez lo fui,
y me pierdo allí, en mi tesoro.
Aquí quiero encontrarte,
hoy te invito a ser mi huésped.
Pensar,
quizás de ilusa,
que vos estás mirando la misma luna.
Mi risa no es descaro,
esta noche es sólo nuestra y de ninguno de los dos.
Caigo en la cuenta,
ring de vigilia podrida,
“Buenas noches, en seguida lo que pide, señor”.
Me pregunto, en silencio, claro está,
quién lo ha dejado entrometerse así.
No puedo despedirte,
o no quiero, que es lo mismo.
Sigo pensando en tu hasta luego.
Me acomodo, como puedo
que esto no es un catre,
ni una nube.
Navego en mares de información vacía.
Quizás este sea el método de vencer a mis párpados insolentes.
Titulares de ayer que se repiten como si el tiempo nunca pasara.
¿Acaso en la pampa el tiempo no vuela?
Qué presión ser luna en aquellos paisajes de miseria.
¿Escapo de soñarte, acaso?
Párpados, ayúdenme, que mañana hay que seguir.
Vaya testarudos resultaron:
discusiones de pupilas y párpados.
Y otra vez contigo,
o sin tí, que es lo mismo.
Otro ring compulsivo y estridente,
faena maldita... o cómplice, en esta noche gris.
HIPOTESIS DE LA ORUGA
La hipótesis que sigue a continuación no ha sido correctamente justificada bajo las reglas del método científico de investigación (si éste tiene algun sentido), pero sí ha sido comprobado mediante la observación detallada del comportamiento del ser vivo que nos compete (si detallada puede ser mi observación).Pensemos en una oruga. Al decirlo, debo comenzar con las explicaciones, con lo tedioso que esto se vuelve para el orador y el auditorio: cuando hablo de “oruga”, me refiero a una oruga y con esto queda excluído cualquier intento Kafkiano. Digo “oruga” para semioticamente referirme a una oruga. Cuando escuchen “oruga” no hay doble sentido, quiero decir. Hay uno sólo, que no es el literal, si no esta exposición ya no tendría sentido. Para terminar con todo formalismo previo, aclaro que si algún despistado aun no encontró el hilo conductor de mis palabras, que prenda la televisión, ese buen paisano, en cualquier punto del mapa, y habrá sin duda alguna, un segmento digno de su amable atención.
Ahora sí, queridos oyentes, pensemos en una oruga. No en lo asqueroso de su jugo, sino en la potencia de su futuro. Sabe que será mariposa algún día. ¿Lo sabe? ¿Cuál es la lógica que la empuja a esperar? ¿Cómo no muere de desesperación? Me inclino a pensar que la oruga no sabe que será mariposa. Quizás lo sueñe, lo intuya, lo desee, lo sienta en el movimiento convulso de sus extremidades. Pero no tiene la certeza. Y si alguien me contradice (hay que estar siempre abierto al debate), que me explique también por qué no existen orugas suicidas, orugas esquizofrénicas, orugas depresivas, y ya que estamos, orugas psiquiatras, orugas freudianas, orugas lacanianas y toda esa pabada que ha contaminado mi ciudad.
Pensemos en una oruga, pues. No en la biscosidad de su jugo, sino en la belleza de su espera. A veces es difícil poder admirar lo evidente. Pero tengo la certeza de que un público entrenado podrá captar la simpleza de mis palabras.
Volvamos a la oruga y su espera. Quiero creer que la oruga sueña. En el letargo de la espera, la oruga sueña. Imagina volar, seguramente. Imagina construir alguna técnica infalible que la conecte de su rama a la siguiente. Contamos también con orugas más osadas, que piensan en ramas más lejanas. Peco de romántica y pienso en la oruga mirando una flor, que está tan cerca, tan lejos. La veo admirando el aroma, intoxicándose en su polen. La entiendo a la oruga cuando crea realidades en las cuales ya no es oruga, sino ave, mamífero, o alguna otra especie que no tiene sentido detallar aquí. Todo depende de la oruga en cuestión, claro está, que algunas sueñan diferente. Qué aburrido sería si todas las orugas soñaran con el mismo porvenir. No es cuestión minimizar el asunto (si me permiten un comentario al pie de página), porque esta es una evidencia sorprendente de que no todas las especies han sido invadidas por la vorágine de la mediocridad, de los sueños estandarizados, de los esteriotipos inalcanzables, de la igualdad no por igualdad sino por funcionalidad. Pero este es otro capítulo, que sin dudas podriamos discutir, pero el tiempo es tirano.
Mejor, retomemos nuestra línea en esta noche y pensemos en una oruga. No en la acidez de su jugo, sino en el brillo de su mirada. Que no necesitamos microscopios para admirarlo (soy una de esas pocas personas que aún creen en la honestidad de los sentidos). La oruga mira y admira. Todo lo recorre a partir de su mirada. Crea lazos con sus pares, seguramente así lo sea. Pensar que un día su vecina ya no estará. ¿Qué conclusiones sacaría la oruga? ¿Qué posibilidades hay de que la oruga piense en la muerte? Convengamos que no hay teoría científica que nos diga que la oruga siente soledad. Pero sí podemos construir teorías poéticas en donde las gotas de lluvia no sean de lluvia sino lágrimas de orugas solitarias. Pero tampoco me convence el sentimentalismo barato.
Pensemos en una oruga. No en el desprestigio de su jugo, sino en su próxima liberación, si cabe tal palabra mundana (y humana) al momento en que la oruga por fin desplega sus alas. Tratemos de sentir ese momento único y celestial. Claro está que algunos miembros de este auditorio desacuerdan con mi teoría... y no dudo de que otros averiguan un hospicio saludable para mí. Sin embargo, quiero creer que alguien debe haber, aquí o en otro lugar, que pueda admirar lo que yo admiro (si no lo creyera así, en vano sería vivir). Alguien comprenderá, como yo, ese instante mágico, ese primer aleteo de la mariposa, que fue alguna vez oruga, con todo lo que ello implica y que no volveremos a redundar.
Esa oruga que quiso, que trató, que hipotetizó, que soñó, que desesperó, que volvió a intentarlo, que se desilusionó, que conjuró, que prefirió, que amó... Esa oruga, un día como cualquier otro de los tantos que nos aploman y robotizan, un día, la oruga
pudo. Y voló. Llegó a aquella flor de antaño. Y palpó sus pétalos, sintió su aroma, se intoxicó en su polen. Y ya que estaba, voló a otra flor. Y a otra más.Esa ex oruga debe haber reido. Calculo que sintió (como sólo unos pocos afortunados) lo que es la felicidad, la auténtica, la de las cosas esenciales.
El final es alevoso. A esta altura me sorprende que no se les presente evidente. Cuando la ex oruga lo probó todo, lo sintió todo, lo palpó todo, lo vivió todo, se tiró a descansar, exhausta. Y ya que estaba, decidió descansar eternamente, con el recuerdo de todo aquello que había experimentado.
Pobres idiotas los que se lamentan cuando ven por la TV, sentados en el claustro de sus dormitorios (pochoclos en mano, los golosos) algún documental aburrido que nos “educa” acerca de “la corta vida de las mariposas”.
(Imagenes: www.foto-imagenes.com)
(NO) HAY DISTANCIAS
¿Qué es la distancia, sino, más que una ruta por recorrer?Hablo de tiempo y de lugar, aunque sean simplezas:
que no existe un tiempo más venerable que el hoy,
que no comprendo un lugar más sabroso que el aquí.
Hoy existo tal como mis arterias lo dictaminan.
Y es aquí que me veo, te veo, los veo.
A veces, orgullosa de sentirlo, peco de egoísmo.
No hay distancia que erice mis tripas tanto como para no intentarlo.
No hay trecho que asuste mi hambre de exploración.
Paisajes que mi mente no imagina y que mis ojos lucharán por retener,
para contarles, de mi, de vos, de ustedes.
Recorridos que mis pies harán detrás de una sombra luminosa
que es la mía, la tuya, la de ustedes.
Si yo no fui quien dijo adiós,
por qué hoy soy quien arma las valijas.
Despedida que no es tal,
bienvenida que espero así lo sea.
No me llores que hoy hay fiesta: hoy sí que no hay motivos de zozobra.
El destino, si es que existe, nos aplaude
porque no hay un mayo mejor que el que se festeja.
Y he dicho distancia para que lo entiendas:
que no es tan difícil escucharme/te decir adiós,
si llegamos a un acuerdo en entender por adiós la misma cuestión.
Que mi adiós es un réquiem para los ocasos grises del ayer.
Y tu adiós debería ser un abrazo que todo lo cobije.
Tus lágrimas sobran si descubres ese velo que no te permite ver lo tan simple:
¡estas alas han volado tan cerca de tu nido!
Y distancia no es distancia si llegamos al consenso
de compartir todo lo mío y no hablo de sustancias (¿cuándo hablé de material?)
sino de mis ansías, de mis sueños, de mis líos.
Que yo mamé tu fuerza y crecí con tus sacudidas
Y si cabrona me has hecho,
y si testaruda lo soy,
y si no hay mal que por bien no venga,
gracias, digo, al fin y al cabo
que esta libertad, que egoísta escondo,
no es otra cosa que el resultado de tu producción.
MINUTOS EN LA MADRUGADA
Las horas no pasan. El maldito reloj parece estancado. ¿Acaso soy yo que no quiere que llegue la mañana? Debería aprender que tus disculpas son efímeras. Un discurso armado, bajo las perfectas reglas de la retórica. Persuadir, convencer. Tic-tac. Persuadir, convencer. Tic-tac.Al fin y al cabo, soy yo la culpable. Y pensar que alguna vez creí en tu arco iris monocromático, en tus dotes de actor, en tu mirada de estrella en decadencia, en el movimiento armónico de tus abrazos y en tus palabras saladas, dulces y sinsabor. ¿Por qué pierdo el sueño pensando en esto?
Tic-tac, tic-tac. Te veo dormir y entiendo tu confusión. ¿Son tus ronquidos parte de tu personalidad? ¿Te permiten soñar? ¿Por ellos tu racionalidad, cuadrada, predecible? Tus ronquidos… sonidos ensordecedores, graves, que callan y vuelven a sonar en una perfecta ecuación. Me asfixian tus ruidos, mucho más que el reloj. Quisiera ser capaz de comprenderlos, pero son ilegibles. ¿Tienen algún significado? ¿Existe alguien en el mundo que los entienda?
Quiero dormir, maldito tic-tac. El sonámbulo entiende de cosas que el mediocre no imagina. Es increíble que la mente humana pueda alcanzar niveles tan insólitos de boludez. Como yo, esta noche: discuto con tus ronquidos. Me enojo con tu tranquilidad al dormir. Me indigna tu baba sobre la almohada. Me encolera pensar que no soñás conmigo. Y el reloj me persigue. No caben dudas: se divierte con mi desesperación. Reivindica tu inocencia al dormir a través de su tic-tac. Una vez más, soy yo la histérica de la historia. El reloj me intimida, no voy a despertarte para hacer el amor. Tic-tac, ronquidos de cerdo.
Me abrazo a tu espalda con odio, lo juro. Te huelo. Te siento. Recorro con mis dedos tus gotas de sudor. Si pudiera rebelarme contra tus cadenas y mostrarte que mis alas tienen ganas de volar. No puedo evitar sentir ese cosquilleo insoportable del amor. Qué idiota, el reloj y yo. Aunque nos enfrentemos, te vas a ir. Y vas a volver. No es necesario consultar a una tarotista para saberlo. Lo puedo ver con claridad: vas a volver, te voy a perdonar. Qué predecible, que aburrida me volví a tu lado. Quizás todavía no aprendí la lección. Necesito que vuelvas a refregarme en la cara tus disculpas rutinarias, para volver a sentirme miserable e invitarte una vez más a mi guarida donde alguna vez soñé que podía hacerte entrar. Te vas a ir, te voy a perdonar. Tomar la decisión no es tan difícil como respetarla.
Te vas a ir, te voy a perdonar. Me vas a dibujar un cielo que voy a comprar, lleno de estrellas. Y volar sobre ellas. Cursilerías. Tic-tac, tic-tac. Debería dormir y dejar de pensar estupideces. Si pensara de nuevo, o dejara de pensar, me daría cuenta de que soy más que un pedazo de tu cielo. El no dormir crea en mí conflictos que creía enterrados, derrotados. Noctámbula, vagabunda de la imaginación. ¿Para qué dormir si hasta en los sueños me invadís?
Malditas agujas, maldito reloj, vas a despertar. Con que claridad veo todo y sin embargo, soy incapaz, inerme, incompetente, necia... cuántos adjetivos me caben esta noche.
Cuando despiertes, voy a sentir tu bálsamo de macho encelado en mi piel y otra vez voy a pensar que valió la pena. Serán dos segundos, tres, quizás, de letargo de enamorada, hasta que los golpes violentos de sístole y diástole me devuelvan a la realidad de saber que te fuiste.
Mejor me callo, mejor me callo. Siempre me callo. Decido que te vayas. No te vayas, decido que te quedes. ¿Qué importancia tiene mi decisión en esta historia? Mejor me callo. Idiota por creer que esa es la manera de atraparte. Idiota por haberte invitado a mi mundo. Idiota por querer invitarte mil noches más.
Minutos que pasan, se van, vuelan. Las agujas del reloj se clavan en mi piel profundo, punzante. ¿Cuántos segundos forman una hora? ¿Cuántas palabras debo decirte para que me escuches? Maldigo ser sonámbula a tu lado. Maldigo el odio al reloj. Culpable o inocente, lo odio.
Te movés, abrís tus ojos negros. Me sonreís. ¿Querés un café antes de irte?
(Imagen: "La persistencia de la memoria" Salvador Dalí)
LOS INVENCIDOS
Mirá cómo se me fue la vida perdiendo el tiempo en estas porquerías. Y pensar que un día tuve un sueño, pero lo perdí debajo de este pavimento.Mirá el ejemplo de un desesperado, de un tipo que un día pensó en grandes proyectos pero se contentó con comer de vez en cuando.
Mirá el reflejo de un hombre muy cansado que ya no sabe que hacer con sus reclamos.
Y no te rías, porque al final del cuento, sos como yo, sos uno más en este infierno.
Si como yo, sufrís de la pobreza,
si llegás a ver la mirada del que no tiene,
si la injusticia reiterada no te vence,
si seguís luchando por un pan como poca miga,
gritá conmigo, aunque sea un grito mudo.
Y pensar que allá lejos hubo fundadores que vieron en ésta, una tierra de esperanzas.
Hoy en día nos han robado todo, ya ni siquiera la memoria nos alcanza.
Una oda para aquellos invencidos, que descreyeron del poder y del dinero.
Han demostrado que hay un mundo diferente al de los cerdos.
Tranquilo, hermano, que la llama no se apague. Hoy de nosotros depende la revancha.
Desprendete de esas sustancias que te infectan de toda mierda del sistema.
Mirá cómo en ésta, nuestra tierra, el desempleo y la misera un día de estos,
se desvanezcan al verse al fin vencidas por nuestras manos, ampolladas pero unidas.
Si como yo, sufrís de la pobreza.
Si llegás a ver la mirada del que no tiene
Si la injusticia reiterada no te vence
Si seguís luchando por un pan como poca miga,
Gritá conmigo, aunque sea un grito mudo.
Un grito mudo. Mudo.
LA COMMEDIA DELL´ARTE
Qué superfluo es escribirte una y mil líneas en momentos de ensayo.
Quizás no haya personaje para mí en esta commedia dell´arte.
No aprendí qué es un arquetipo y
no pude satisfacerte en tu talento de director/actor.
Y es que no sé improvisar cuando tus pupilas dilatadas me sulfuran.
¿Por qué siempre respirás ese aire viciado de melancolías y bacterias?
No sos el peor por haber sufrido más.
¿Por qué siempre lo respiro yo?
No soy perdedora por haber perdido ayer.
Soy realista cuando te digo que no hay realidad, sólo escenarios.
Quizás mi extravagancia sea producto de mi imaginación
y en realidad, sea un tornillo, tan útil como todos los demás.
Un arquetipo, ahora que me mostraste lo que es.
Y yo que creía en la autonomía de mi ego…
Quizás hoy me inmole frente a tu mirada fascista
para demostrarte/me qué hay dentro de mis entrañas
(más que huesos, más que palabras, más).
Quizás, pronto, algún día, disfrute de la función de feria,
de los pierrots, los arlequines, las colombinas y demás.
Y hasta disfrute de verte, tiempo después: estás tan igual, tan mierda.
Soy exigente, no te pido nada más que una mirada.
Soy impuntual a la hora de tomar decisiones.
Soy difícil, de tan simple.
Quizás muera, seguramente, a todos nos llega.
Intuyo que no me corresponde sufrirte eternamente.
Voy a morir y descubrir que todo es perecedero, extinguible, mundano
(Líneas que no llegarán a tu guión. Lágrimas que no son de utilería).
Hasta tu extraordinaria puesta en escena lo será.
Quizás comprenda que vos también lo sos, aunque no puedo asegurarlo.
Quizás, subido al escenario, disfrazado, emplumado,
maquillado, listo para la acción,
descubra tu verdadero yo. ¿Existe tal yo?
De todo el catálogo de caretas, ¿cuál fue la que compré?
Quizá cuando se apague la luz de la sala,
y un reflector ilumine tus arrugas degeneradas,
desde mi butaca, sola, en paz o en guerra,
con decenas de filas de asientos que me separen de tu humanidad,
quizás, sólo quizás, no tiene sentido garantizarlo,
disfrute del show, de tus caprichos aniñados y tu galanteo impasible.
Soy idiota cuando te echo la culpa de todo.
Soy (in)conciente, no te rías de mis miserias.
Soy testaruda, de tan tolerante.
Quizás mañana, o pasado (necesito una cuota importante de segundos)
ya no te recuerde, Arlequín, tus gracias, tus trucos, tu tristeza.
Y reír en la madrugada de estas palabras, tan saladas, tan dulces.
Como siempre, quizás.
¿Qué papel conseguí en tu magnifica obra?
Nada puedo asegurar hasta que se abra el telón y vuelva a reencontrarme
con el diablo que se esconde bajo máscara de ángel o
el ángel que se esconde bajo máscara de monstruo.
¿Acaso hay alguna diferencia?
No tiene sentido que nos pongamos exigentes
en el uso de las palabras arquetípicas,
menos aún cuando está por comenzar tu función.
Quizás no haya personaje para mí en esta commedia dell´arte.
No aprendí qué es un arquetipo y

no pude satisfacerte en tu talento de director/actor.
Y es que no sé improvisar cuando tus pupilas dilatadas me sulfuran.
¿Por qué siempre respirás ese aire viciado de melancolías y bacterias?
No sos el peor por haber sufrido más.
¿Por qué siempre lo respiro yo?
No soy perdedora por haber perdido ayer.
Soy realista cuando te digo que no hay realidad, sólo escenarios.
Quizás mi extravagancia sea producto de mi imaginación
y en realidad, sea un tornillo, tan útil como todos los demás.
Un arquetipo, ahora que me mostraste lo que es.
Y yo que creía en la autonomía de mi ego…
Quizás hoy me inmole frente a tu mirada fascista
para demostrarte/me qué hay dentro de mis entrañas
(más que huesos, más que palabras, más).
Quizás, pronto, algún día, disfrute de la función de feria,
de los pierrots, los arlequines, las colombinas y demás.
Y hasta disfrute de verte, tiempo después: estás tan igual, tan mierda.
Soy exigente, no te pido nada más que una mirada.
Soy impuntual a la hora de tomar decisiones.
Soy difícil, de tan simple.
Quizás muera, seguramente, a todos nos llega.
Intuyo que no me corresponde sufrirte eternamente.
Voy a morir y descubrir que todo es perecedero, extinguible, mundano
(Líneas que no llegarán a tu guión. Lágrimas que no son de utilería).
Hasta tu extraordinaria puesta en escena lo será.
Quizás comprenda que vos también lo sos, aunque no puedo asegurarlo.
Quizás, subido al escenario, disfrazado, emplumado,
maquillado, listo para la acción,
descubra tu verdadero yo. ¿Existe tal yo?
De todo el catálogo de caretas, ¿cuál fue la que compré?
Quizá cuando se apague la luz de la sala,
y un reflector ilumine tus arrugas degeneradas,
desde mi butaca, sola, en paz o en guerra,
con decenas de filas de asientos que me separen de tu humanidad,
quizás, sólo quizás, no tiene sentido garantizarlo,
disfrute del show, de tus caprichos aniñados y tu galanteo impasible.
Soy idiota cuando te echo la culpa de todo.
Soy (in)conciente, no te rías de mis miserias.
Soy testaruda, de tan tolerante.
Quizás mañana, o pasado (necesito una cuota importante de segundos)
ya no te recuerde, Arlequín, tus gracias, tus trucos, tu tristeza.
Y reír en la madrugada de estas palabras, tan saladas, tan dulces.
Como siempre, quizás.
¿Qué papel conseguí en tu magnifica obra?
Nada puedo asegurar hasta que se abra el telón y vuelva a reencontrarme
con el diablo que se esconde bajo máscara de ángel o
el ángel que se esconde bajo máscara de monstruo.
¿Acaso hay alguna diferencia?
No tiene sentido que nos pongamos exigentes
en el uso de las palabras arquetípicas,
menos aún cuando está por comenzar tu función.
(Imagen: http://www.thalia1.dk/)
LA PUTA DEL REY
Retomar el vacío de una hoja en blanco, esta vez, por ser la puta del rey. Sentir que todo o nada vale la pena, es lo mismo cuando se siente vacío al despertar.
El rey era dueño de las caricias más peligrosas.
Era maestro y guía en el arte de la perdición.
Sabía manejar a su antojo sus dotes de pintor surrealista sobre cada recoveco de la puta. Pero esa noche, la última noche, esos garabatos de pulgar y de índice parecían más afilados, mas decididos, más terminales.
El rey no mentía, o quizás sí.
Era lo mismo para su puta y para aquel dolor.
Las reglas estaban puestas hace tiempo, aunque nadie las entendía.
"Rey, dígame algo, no me clave el puñal de su mirada.
Olvídese de todo y sea mío esta noche".
La puta lo sabía todo, pero no entendía nada. Era sólo el espejo de las circunstancias.
La puta entendía que era dueña de su sexo,
pero qué sentido tenía si estaba tan lejos de su corazón...
Qué sentido tenía tratar de comprender, ¿acaso había algo que comprender?
Para qué entender, si ella misma había insistido en jugar a ser la puta herida.
Los por qué, los para qué, los silencios largos y devastadores,
la mirada del rey pseudohumano, el punto máximo del placer y la angustia,
el amor, el odio, el bosquejo de la reina, tan distinta o tan igual a la puta de aquel rey.
Acabada la paciencia, derrotada la luna ante las insistencias del Sol,
unidos en transpiración y en semen, el rey terminó de mostrarse compasivo,
al sacarse su disfraz y volver a la hipocresía de su vigilia.
La puta intentó seguir sus consejos o dar algún paso sola con sus piernas entumecidas,
para dejar de ser la puta. Pero de nada sirvieron tantas palabras al aire
si solamente una caricia bastaba para hacerlas desvanecer.
El corazón de la puta había sido derrotado ante los encantos de su rey.
Ella siguió eligiendo ser puta, la puta del rey.
(Imagen: "Espalda desnuda de una mujer sentada" Diego Rivera)
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